"Cuando los adolescentes se enamoran, se enamoran. Es muy intenso para ellos. Los padres deben entender eso para que, en vez de actuar como jueces o críticos, escuchen a sus hijos y los apoyen", afirma Rachael Silberman, psicóloga de la clínica Javier Prado. "Para empezar, los papás no deben olvidarse de que ellos también fueron adolescentes. Eso ayuda a tender puentes para el diálogo", dice la especialista.