Si bien no hubo declaración de amor de por medio, ambos asumieron que, a partir de ese beso, la relación había comenzado. Sin embargo, Juan Pablo no ha dejado a Maritza porque siente un amor muy grande por ella. "Estoy enamorado de las dos, pero sé que les estoy haciendo daño. No puedo dejar a ninguna", expresa el muchacho muy desorientado.