En el Día Mundial de las Ranas Acuáticas, que se conmemora hoy, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) celebra la importancia de las 28 especies de ranas acuáticas andinas del género "Telmatobius" que habitan en nuestro país y destaca su rol fundamental como "centinelas" de la salud de nuestros ríos y lagos.
Gracias a la intensificación de las labores de control y vigilancia, el Serfor junto a otras instituciones han logrado poner a salvo a cerca de 750 especímenes en los últimos dos años.
Luego de que Mafer Reyes y más de 30 atletas fueran impedidos de ingresar a su propia premiación, el Instituto Peruano del Deporte emitió un comunicado atribuyendo el incidente a "fallas informáticas".
Estas acciones no solo representan un éxito en la fiscalización, sino una oportunidad de supervivencia para especies únicas en el mundo, como la emblemática rana gigante del Titicaca y la rana de Junín.
Guardianas de la vida y el agua
Las ranas acuáticas son mucho más que parte del paisaje altoandino; son ingenieras ecosistémicas. “Nuestras ranas son vitales para el equilibrio ecológico porque son indicadores naturales de la calidad del agua en las zonas más altas de nuestro país”, destacó Víctor Vargas, especialista en Conservación de Especies Amenazadas de Fauna Silvestre y sus Hábitats del Serfor.
Protegerlas es en esencia proteger nuestras fuentes de agua. Por ello, el Serfor y las diferentes instituciones y organizaciones nacionales trabajan de la mano con Bolivia en un plan binacional desde 2018, uniendo esfuerzos científicos y de monitoreo para recuperar el hábitat del lago Titicaca y asegurar que estas especies sigan inspirando a las futuras generaciones.
Las ranas del género Telmatobius, propias del ecosistema altoandino, representan una biodiversidad única que distingue al Perú en el mundo. Destaca la Telmatobius culeus (rana gigante del Titicaca), especie que habita exclusivamente en el lago Titicaca, cuyo valor biológico y simbólico refuerza la importancia de su conservación.
La conservación de nuestra fauna silvestre es también una apuesta por la salud pública. El Serfor informa que el consumo de ranas andinas en “extractos” no tiene beneficios curativos y carecen de sustento científico y que, por el contrario, representan un riesgo a la salud de las personas.
“Los estudios indican de la presencia de bacterias y parásitos en los preparados que se venden en los mercados, muchos de ellos, perjudiciales para las personas; además, al extraer los anfibios de su medio natural y llevarlos a otros sitios trasladamos enfermedades que afectan a las especies nativas”, señaló Vargas, vocero del Serfor.
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