Ese control férreo ha permitido a Apple imponer comisiones que le otorgan del 15% al 30% de las compras realizadas por servicios digitales vendidos por otras compañías. Según algunas estimaciones, esas comisiones le generan a Apple de 15.000 millones a 20.000 millones de dólares en ingresos anuales, los cuales, según la compañía de Cupertino, California, ayudan a cubrir el costo de la tecnología para el iPhone y una tienda que ahora contiene casi 2 millones de aplicaciones, en su mayoría gratuitas.