El programa también tenía tres niveles de dificultad, en los cuales los 'bloques' – en realidad las luces de los cuartos del edificio- se ponían cada vez más pálidas, hasta que en la dificultad más alta cambiaban repentinamente de color para confundir al usuario. Es de notar que si alguien perdía la partida, todas las piezas se 'desplomaban' hacia los primeros pisos del edificio.