Pienso que se produce un intento de control de parte del régimen hacia la prensa porque es un actor que le es incómodo. Es decir, hay un manejo perverso en torno a la publicidad estatal porque lo que se pretende es una suerte corruptela. O sea, tú eres favorable como medio a mis intereses como régimen y de acuerdo a ello te doy la publicidad estatal, entonces, eso cuadra perfectamente en un esquema de corrupción.