En su primer discurso como presidente del Senado, Miguel Torres sostuvo que el retorno de la Cámara Alta solo cobrará verdadero significado si contribuye a recuperar la confianza de los ciudadanos en la política y las instituciones. Tras imponerse en una ajustada elección, afirmó que el desafío del nuevo Parlamento bicameral será demostrar que es capaz de responder a las demandas de los peruanos con mayor calidad legislativa y sentido de Estado.
"Hoy el Perú recupera una institución tradicional del Congreso de la República, pero la verdadera importancia de este momento no consiste únicamente en reinstalar el Senado. Consiste en demostrar que nuestras instituciones pueden volver a merecer la confianza de los ciudadanos, porque el retorno del Senado solo tendrá sentido si sirve para reconciliar la política con los peruanos", expresó ante el pleno.
Torres sostuvo que el país no regresa al modelo bicameral para repetir el pasado, sino para enfrentar los desafíos actuales con mejores herramientas institucionales. "Después de más de tres décadas, el país vuelve a contar con un Congreso bicameral. No regresamos para repetir una etapa anterior de nuestra historia. Asumimos una nueva responsabilidad porque el Perú de hoy enfrenta desafíos distintos y necesita instituciones capaces de responder con mayor celeridad, mejor calidad legislativa y un profundo sentido de Estado", afirmó.
Durante su intervención, recordó a su padre, el fallecido jurista y excongresista Carlos Torres y Torres Lara, quien presidió la Comisión de Constitución que elaboró la Carta Magna de 1993. Señaló que en aquella época el país afrontaba el terrorismo, la hiperinflación y una grave crisis institucional, circunstancias que llevaron a instaurar un Congreso unicameral.
"Hoy la historia me concede presidir el retorno del Senado. No encuentro en ello una contradicción; encuentro una lección. Las instituciones nunca son un fin en sí mismas. Son herramientas de la República que deben perfeccionarse cuando la realidad exige nuevas respuestas", manifestó.
El flamante presidente del Senado también apeló a su historia personal y familiar para destacar el valor del servicio público. Agradeció a sus padres por inculcarle el amor por el Perú y a su familia por acompañarlo en su trayectoria política. "Ninguna autoridad encuentra su verdadera grandeza en el poder que ejerce, sino en el servicio que presta", afirmó.
En otro momento, reconoció el malestar existente en amplios sectores del país y admitió que las instituciones muchas veces no estuvieron a la altura de las expectativas ciudadanas. "Millones de peruanos sienten que el Estado llegó tarde o no llegó. Hay regiones que aún esperan oportunidades que no terminan por hacerse realidad. Ese sentimiento merece ser escuchado con respeto y respondido por todos", señaló.
Torres también hizo un llamado a sus colegas a dejar de lado las diferencias políticas cuando estén en juego los intereses nacionales. "Los ciudadanos no nos han pedido que dejemos de pensar distinto. Nos han pedido algo mucho más difícil: ser capaces de anteponer el país a nuestras diferencias para construir las soluciones que el Perú necesita", indicó.
Asimismo, sostuvo que la calidad del trabajo parlamentario no deberá medirse por el número de leyes aprobadas, sino por su impacto en la vida de los ciudadanos. "Una ley transforma el país cuando deja de ser un texto y comienza a cambiar la vida de las personas. No basta con preguntarnos qué dice una norma; debemos preguntarnos por qué existe, a quién protege y de qué manera contribuirá a mejorar la vida de los peruanos", enfatizó.
Finalmente, Torres planteó cuál espera que sea el sello del Senado que hoy inicia funciones. "Debe ser un Senado que escuche antes de decidir, que dialogue antes de confrontar, que reflexione antes de legislar y que siempre piense en las próximas generaciones antes que en la próxima coyuntura. El Perú necesita instituciones fuertes, pero sobre todo instituciones confiables", concluyó.