El problema, sin embargo, no es relativo a la edad. En los últimos años se ha visto que las personas con experiencia política suelen ir de partido en partido, sin formar un vínculo permanente con ninguna agrupación. Eso sumado a que en Perú no hay oportunidades políticas para muchos de los jóvenes que recién ingresan al sistema. No hay espacios para que desarrollen sus capacidades como políticos; entonces, cuando llegan al Congreso, la mayoría es designado en su primer cargo público sin haber tentado a regidor, alcalde, ministro, viceministro o similar. Entonces, el problema es que el sistema político no genera el incentivo para que la gente gane experiencia y los partidos políticos nuevos, por definición, tienen más dificultades para captar personas con conocimientos en materia política.