“Si el periodismo está reñido con el daño a reputaciones y honras, limitar la fiscalización y el rendimiento de cuentas de las autoridades no es la solución. Leyes como estas sirven para que aquellos investigados, usualmente por corrupción, instrumentalicen la justicia y restrinjan el derecho de la ciudadanía a informarse de acontecimientos de interés público”, escribieron en redes sociales.