La ley que se ha aprobado en el Congreso la semana pasada, en la que se establece un plazo rígido para el acuerdo de los colaboradores eficaces, lo que hace es afectarlos de manera neurálgica, porque son procesos complejos que no solo se acaban con el dicho del colaborador, sino que esos dichos tienen que ser corroborados, y esa corroboración puede tomar más de los 8 meses que establece la norma.