El Gobierno peruano presentó la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) 2026-2030, un documento que establece la hoja de ruta para el desarrollo, uso y gobernanza de esta tecnología en el país durante los próximos años.
La medida fue oficializada mediante la Resolución Ministerial N° 152-2026-PCM. Este es un instrumento estratégico de alcance nacional, una hoja de ruta para los próximos cuatro años, que obliga a las instituciones del Estado a promover y fortalecer el gobierno, la gestión y la implementación de una estrategia de inteligencia artificial.
"Queremos que la tecnología llegue a cada rincón del país. A ese Perú profundo que durante años ha esperado oportunidades y este Gobierno lo está haciendo, estamos llegando y lo seguiremos haciendo hasta el último día que nos encontremos gobernando”, afirmó el premier Luis Arroyo Sánche.
Se dice que Claude Mythos es tan hábil programando que podría convertirse en una peligrosa arma para hackers.
“Desde la Presidencia del Consejo de Ministros tenemos una tarea clara: impulsar reformas, destrabar procesos, convertir necesidades en soluciones reales y así preparar al Perú para el futuro. Porque el desarrollo solo es verdadero cuando pone al centro al ciudadano y llega a todos los peruanos”, señaló.
La estrategia contempla cuatro pilares fundamentales: el desarrollo de talento y capacidades en inteligencia artificial, el impulso a la innovación y emprendimiento, la creación de un marco ético y regulatorio, y la promoción de la participación ciudadana en el uso de estas tecnologías.
¿Qué significa la implementación de la ENIA?
Para el experto en inteligencia artificial, Julio Talledo, director Comercial en Verne Comunicación e Innovación, esta hoja de ruta supone un paso importante del Estado en este ámbito estratégico.
"Después de varios años trabajando con la Ley de Inteligencia Artificial 31814 del 2023 y su reglamento aprobado en setiembre del 2025, hoy contamos con una estrategia nacional que ordena la implementación. Eso es un avance institucional importante. La figura del Oficial de Inteligencia Artificial es un acierto porque genera accountability. Si decimos que vamos a implementar un marco nacional pero no designamos un perfil responsable dentro de cada institución, la estrategia se diluye. Tener un puesto identificable, con funciones claras y rendición de cuentas, cambia el incentivo", refiere Talledo.
"El otro acierto es el Catálogo IA Perú. Es la pieza más interesante de la estrategia. Genera un estándar público y un repositorio donde todos los gobiernos van a poder publicar qué modelos, qué proyectos y qué iniciativas de inteligencia artificial están desplegando. Si funciona como debe, va a permitir reuso entre entidades, transparencia hacia los ciudadanos y auditoría externa de los algoritmos del Estado", agrega.
Sin embargo, el experto también reconoce que la ENIA presenta tres desafíos que definirán su impacto: la falta de un presupuesto adicional; el nuevo talento para el puesto de Oficial de IA y la capacitación del personal en esta nueva tecnología; y la articulación con la academia y el sector privado, que si bien son mencionados en la hoja de ruta, este contacto vital se deja como opcional.
"La idea es empezar por las instituciones donde hay mayor interacción con el ciudadano y donde la IA puede generar más valor. Estamos hablando de la PCM, el Ministerio de Economía y Finanzas, Salud, Transporte, Vivienda y SUNAT. La SUNAT, por ejemplo, atiende a ciudadanos y a microempresarios al mismo tiempo, ahí la IA puede agregar mucho valor", refiere Talledo.
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