¿Cómo ve a la selección argentina para la final del Mundial? Ha contagiado su garra.
Es una selección que emociona. No todos los equipos logran eso. Uno festeja el triunfo y acompaña todo eso, pero ya el emocionar a la gente es otra cosa. Para transmitir emociones, hay una diferencia. Y esta selección emociona.
Con drama y sufrimiento, como latinoamericanos.
Pareciera, porque siempre arrancan abajo en el marcador, pero lo terminan dando vuelta.
Eso de voltear partidos está caracterizando a Argentina. Pero no caracteriza al Perú.
Sí. Pero mira, hay muchas cosas en común con lo que teníamos nosotros en ese momento. Porque le hemos dado vuelta a partidos importantes. Por ejemplo, en lugares donde no se ganaba, como en Asunción con Paraguay. Vos decís: “Al peruano le cuesta”… Hoy por hoy, por ahí si la pregunta es concretamente en la actualidad, si al Perú le cuesta dar vuelta al resultado…
Usted ha dicho que el Perú tiene talento. ¿Falta disciplina, constancia, garra?
Puntualmente, al Perú lo que le hace falta es un direccionamiento, hacia dónde quiere ir. Es muy importante y es la gran carencia en Perú. ¿Hacia dónde va el fútbol? Pero no hablemos de fútbol. ¿Hacia dónde va el deporte, el país? ¿Qué le damos a la juventud? Porque es muy típico, a lo largo de tantos años, haber escuchado “el futbolista es esto o lo otro”. Pero ¿qué se le dio a ese deportista y cómo llegó a desarrollarse?
La formación empieza en casa.
Lógico. La formación tiene que ver con todo. Vos hablás de disciplina o de falta de profesionalismo. Y uno habla con total liviandad de cosas que tienen que ver con cómo se forma y disciplina al profesional desde chiquitito. Pero a veces en la casa, por ahí, hay carencias. Y las suple la institución, que lo cobija y le da de comer. En Argentina hay clubes que tienen colegios, primaria, secundaria y terciaria, que le facilitan todo lo formativo al deportista. Todo eso hace que vos termines formando un profesional. Después vos agarrás y decís: “No, pero estos chicos”… ¿Cómo salieron esos chicos? Esos chicos salieron a la buena de Dios. De ellos mismos, de su voluntad y deseo de triunfar. Pero es muy poco lo que les han aportado para que surja un gran profesional.
Cuando usted dirigía a la selección, Cueva decía que usted era como un padre. Suplía la autoridad en medio de las carencias en casa.
Sí, pero a mí me llaman la atención algunas cosas. Carencias en Perú, por supuesto que hay. Pero hay estabilidad. Yo recuerdo haber dirigido a la ‘U’ en 2007. Y puede haber variado, pero recuerdo que el cambio del dólar estaba un par de pesos abajo de lo que está ahora.
Por eso, en Argentina quieren un Julio Velarde.
Entonces, yo digo, hay una estabilidad económica. Sabemos que hay carencias y problemas, pero ahí hay un direccionamiento. Estamos hablando de un país que futbolísticamente era de lo mejor. Así la historia lo dice.
¿Usted realmente lo cree?
Lógico. Cómo no lo voy a creer si yo lo viví. Yo tenía doce años y juntaba las figuritas de la selección de Perú. El otro día en el programa La sustancia, donde estoy, les hice una entrevista a Mifflin, Leguía y Teófilo Cubillas. Los históricos. Esos estaban a la misma altura de las grandes estrellas de Argentina y Brasil… Entonces, ¿qué fue lo que pasó? Que Perú, estando al mismo nivel de Argentina y Brasil, con Uruguay, siendo el tercero o cuarto, estando emparentados los cuatro, que de pronto Colombia, Ecuador, Chile y tantas otras selecciones que estaban muy por debajo de lo que ofrecía Perú, a través de los años, lo pasaron literalmente por arriba.
Se decía que los jugadores peruanos que fueron a Colombia en los 80 les enseñaron a jugar.
Yo jugué cinco temporadas en Colombia. En Colombia, hasta que me vine de allá en el 89, no había un solo jugador en el extranjero. Hoy en día tiene más de 300 jugadores en el extranjero.
Perú no solo empeoró. El resto mejoró.
Es algo que uno ve y llama poderosamente la atención. En este país donde brotaban los jugadores de fútbol, de pronto hay un adormecimiento y un desinterés generalizado de todo. No les interesa el deporte.
Y no solo el deporte. Creo que es generalizado.
Bueno, es relativo. La gastronomía es el orgullo del peruano. Depende de lo que toquemos. Pero en otras cosas hay un desinterés interesado, diría yo, en que algo no prospere. Me llama poderosamente la atención, porque veo progresar a países, pero Perú lo que menos hace es progresar en ese tema tan importante que es el deporte y la educación.
El deporte educa, forma ciudadanos. Da disciplina y sentido de pertenencia, enseña a seguir reglas.
Las grandes potencias mundiales, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Rusia… Sus deportistas son de élite. Para ellos, el deporte y la educación son fundamentales para generar mejores ciudadanos y gente altamente competitiva. Cuando vos tenés educación y deporte, estás generando un futuro ciudadano competitivo y resiliente. Y eso que el peruano es resiliente. Cuando fuimos a jugar la Copa América en Estados Unidos, entrenábamos en las universidades. Los campos y gimnasios estaban ahí. Es algo tremendamente llamativo que en este bendito país como el Perú, con el talento y la creatividad del peruano, esté increíblemente adormecido algo tan importante como el deporte.
“EL TIEMPO PASA FACTURA”
¿A la creatividad peruana le falta profesionalismo?
Cuando uno habla de la creatividad, cree que se habla de la gastronomía, el arte y el fútbol. No, la creatividad para ganarse el día a día. Porque acá hay el 70% de informalidad. Es la persona que tiene que salir el día a día a ganarse su alimento. Eso habla de la creatividad también. Es picardía. Y no es que salga a robar, porque eso no es creatividad. Que una persona tan creativa como el peruano padezca todas estas limitaciones. ¿Por qué se quiere estas limitaciones? Simplemente estamos hablando de progreso.
No se entiende que el deporte también previene problemas de salud y adicción.
De todo. Lo que está sucediendo acá está ajeno a todo lo que es el progreso, que es lo llamativo de todo esto. Todos los países progresan menos Perú. No hay progreso, no hay un direccionamiento. A nadie le interesa. Yo seguí un poco a los candidatos, a ver los debates, a ver si alguien hablaba de deportes. Nadie habla de deportes. El deporte no existe acá. Es una indiferencia increíble. No se habla de ese tema tan importante para el crecimiento y desarrollo de los jóvenes.
En Argentina hay más estadios por clubes que en el resto de países.
Lógico, el Estado les da tierra a los clubes. Les concede tierras a 100 años para que construyan. Es necesario. Antes los chicos jugaban en la calle. Ahora los padres ya no los dejan. Hay peligro, tránsito. Aumentó la población, hay más edificios, menos espacios. Entonces, ahora es determinante que los clubes tengan infraestructura.
Alguien relacionado con el fútbol suena como ministro de Cultura. A ver si el nuevo gobierno toma nota.
No es solamente un problema político. También es un tema dirigencial, empresarial. Es fundamental que se involucren todos. Le compete a todo el país. Este es un tema económico. Vamos a formar chicos sobre una base económica. Es un salvataje. Al Perú no lo arreglás sino. Le cuesta evolucionar al deportista peruano. Tanto talento se desperdicia. Uno tiene que respetar la idiosincrasia de cada país. Y la idiosincrasia del peruano es la creatividad. Hay que incentivarla, trabajarla y direccionarla.
Interesante lo de Yamal y otras estrellas con padres extranjeros. Es maravilloso el fútbol como gran movilizador social.
Es muy interesante en la medida que no perjudique el crecimiento de un país. Cada país tiene sus intereses. El tema es si las decisiones que se toman terminan perjudicando al fútbol local; a equipos que tienen una historia impresionante de logros y que terminan debilitándose. Esa inversión que hizo la institución en formarlo, ni siquiera la pueda aprovechar en su equipo. Es maravilloso todo lo social en la medida que a uno no lo perjudique. Europa está cada vez más fuerte. Y Sudamérica está cada vez más débil.
¿Podría volver al Perú para un trabajo futbolístico?
Yo vuelvo continuamente porque tengo cosas acá personales. Es un país donde me siento totalmente cómodo, mi familia y yo. Vengo a trabajar porque me han contratado para un programa. Siempre tengo algunas charlas que dar…
No descarta volver a trabajar en el fútbol peruano.
A mí me gustaría trabajar en fútbol en Perú, pero si se dan las condiciones. Hay que ver si yo tengo empatía con determinadas personas. Para mí es fundamental tener esa empatía y un mismo fin. En la medida en que se den esas cosas, por supuesto (que no descarto volver). Son cosas lindas.
¿Qué sugeriría a las autoridades peruanas?
Que presten atención porque el tiempo pasa factura para todo. Perú lo que necesita en estos momentos es un gesto de grandeza, porque muchas veces desde adentro no se ve o no se quiere ver. Yo sigo convencido de que no se quiere ver. Muchas veces me han dicho que no tendría que opinar porque soy extranjero. Pero creo que puedo dar un punto de vista sobre un desperdicio creativo a un talento que está a la vista; no es que lo diga yo, pero está a la vista, y que no se desarrolla ni hay interés en desarrollarlo. Eso le posibilitaría un mejor Perú, mejores ciudadanos más competitivos, sobre todo un crecimiento y desarrollo a los jóvenes. Yo vislumbro a la gente de la selva, de la altura y de la costa. Cada deportista de un desarrollo que debe ser espectacular. Gente que recorre en bicicleta para ir a trabajar, subir, bajar, caminar. Un desarrollo, si está apoyado, en todo lo que tenga que ver con deporte, no solo de alto nivel y profesional, sino también amateur. Veo algo espectacular.
El gobierno entrante lo va a leer. ¿Qué le diría?
El tema político es medio complicado. Yo solo hablo de deporte y de lo que vi. Aquel político que les dé competencia a los jóvenes, el pueblo se lo va a agradecer. No solo se lo van a agradecer los chicos, sino los padres. Es algo social. Cuando clasificamos a Rusia hubo 40,000 peruanos allá. La gente hipotecaba su casa y vendía sus autos para viajar. Familias enteras salían a recibirnos, el abuelo, la madre, el padre, la nieta. No solo hablamos de fútbol. El vóley fue algo espectacular acá en Perú, un fenómeno social. Cualquier deportista del que el peruano se sienta orgulloso lo va a apoyar, así como apoya la gastronomía y otras cosas donde el peruano es talentoso. Y eso le va a dar sostén y credibilidad al gobierno. Me parece que es algo importante para tener en cuenta.
EQUIPO. Para Gareca, el equipo potencia a las grandes figuras.
“(Messi) Es un fenómeno mundial que despierta admiración y ternura”
Messi rompe estadísticas.
Es un fenómeno mundial que despierta admiración y ternura.
Se lo peleaban España y Argentina desde pequeño.
Claro, la captura de talentos está permanentemente a la espera. Y no solo se los llevan a ellos, sino también al padre y a la madre.
Denuncian favoritismo hacia Argentina.
Podrán tener alguna decisión discutible, pero no se puede llegar adonde está Argentina… Argentina tiene cosas que otras selecciones no. Messi inclusive ha sido cuestionado por los mismos argentinos.
Dijo que se iba a retirar en 2016. Tuvo constancia.
Claro. Y con grandes jugadores. Ahora logró que un grupo de muchachos lo apoyen y lo hagan sentir cómodo. Y él se potenció. Es un líder. El equipo le da la tranquilidad que necesitan las grandes figuras.
El peruano destaca en deportes de a uno. Tiro, maratón. No tenemos equipo.
El equipo es tan importante porque potencia todo. En el Perú hay buenos jugadores. Y los vas a potenciar si funcionan bien en equipo. Y si definís una idea de juego que se acomode a ellos.
Para terminar, ¿marcador de la final?
No doy un marcador, pero le tengo fe a Argentina.