“En los tres frentes hay aciertos, pero también hay la necesidad de corregir y de hacer las cosas- creo yo- de una manera más efectiva. En general lo que yo sostengo es que el Estado Peruano, a diferencia de otros vecinos en la región, ha vivido en esta paradoja de tener mucha solvencia financiera, pero poca capacidad para ejecutar digamos los fondos que tiene en proyectos y programas de manera eficiente. Vemos ahora como la salud tiene una infraestructura paupérrima en relación a otros países a pesar que tenemos el dinero para invertir mucho más que otros países vecinos”, explica.