En 2019, el voceado para ministro de Defensa se puso otra vez el uniforme, aunque en esa oportunidad solo a manera de disfraz, y llamó “a través de la desobediencia civil a todos los compatriotas, civiles y militares jóvenes y adultos, comité de autodefensa, organizaciones políticas, organizaciones sociales, miembros de las Fuerzas Armadas en situación de actividad y retiro, para que se aúnan a la desobediencia civil para rescatar la moral nacional” durante el gobierno del inhabilitado Martín Vizcarra. Es decir, quería dar un golpe de Estado.