La historiadora opina sobre educación, cultura y Machu Picchu.
Se ve que la educación es la última rueda del coche.
A mí me impresionó mucho un titular que vi: “Vivimos nuevamente en modo pandemia”. Y me hizo pensar si es que habíamos superado ese modo pandemia. Creo que la respuesta que ha dado la sociedad de quejarse, de decirle “no” a una medida del Ministerio de Educación ha sido radical y positiva. Pero al mismo tiempo nos hace ver que en el sector educación y desde la PCM lo que se dice, o no tiene sustento, o se cree que no se va a cumplir. Lo cual es gravísimo, porque si eso sucede en educación se estará dando en todos los
sectores.
La premier es de APP. Acuña otra vez manejando mal la educación.
Me preocupa mucho esta última denuncia que ha habido contra Acuña sobre el uso de dineros del gobierno regional para su campaña. ¿En qué momento hemos dejado de creer que lo ético, lo moral y lo principista tiene que ser la manera como uno actúa? Aquí es realmente la plata y el dinero. Y no importa lo que está sufriendo el futuro del Perú. Casi no seremos competitivos. Y si hablamos de educación en caseríos, ¿qué posibilidad de competir tienen esos niños con algunos que están en las ciudades o en Lima? El centralismo es perverso, pero termina siendo la única respuesta. Además, en el Perú cada seis minutos se emite una norma. En un municipio, en un caserío, en una institución. Tenemos una normatitis aguda. Una infección severa de normas acumuladas. Una de las labores del Congreso tendría que ser hacer una revisión de la infinidad de leyes que se han ido superponiendo y que solo dificultan la inversión y el trabajo. Mira el caso de Machu Picchu. Tenemos gobierno regional, gobierno municipal, Mincetur, Mincul, la Dirección Desconcentrada de Cultura… Hay exceso de intervencionismo por autoridades que están legítimamente constituidas.
Y hay mafia de entradas.
Eso es terrible. Han tomado Machu Picchu. Es políticamente incorrecto, pero lo digo porque lo siento y lo sé. Lo digo porque desde el INC he vivido la crisis en Machu Picchu. No estaría mal que de una vez por todas Unesco se anime a hacer lo que le corresponde, que es declarar Machu Picchu en emergencia. Yo, como representante del Perú en UNESCO, la directiva era evitar, porque es un baldón. Pero llega un momento en que tendrá que darse esa situación para que el Perú reaccione.
A veces pienso que el INC era mejor. En el Mincul nos hemos llenado de argollas.
No me lo tienes que decir. Es un ministerio con una gran burocracia y una gran tramitología. En el plan de gobierno de Avanza País está hacer una reingeniería al sector cultura. Hay que volver al INC, que tenía más
presencia.
¿Fin del ministerio?
El texto dice hacer una reingeniería del Ministerio de Cultura hacia una entidad como el INC. Que no es una mala opción, porque además cuando se crea el Ministerio de Cultura como una ilusión de campaña del presidente Alan García, la creación se da muy al final del gobierno. Si hubiera sido al principio, otra hubiera sido la historia.
Igual con Ambiente. Se llenó de izquierdistas.
Así es. Cuando se crea el ministerio es la oportunidad que tienen algunos sectores de colocar elementos que no corresponden, como por ejemplo, la consulta
previa.
Más que promover, termina obstaculizando.
Claro. Yo leía un artículo donde decían que el sector cultura solo era un rompemuelles. Eso de pensar que la cultura es una traba, es realmente una visión muy pobre del Perú.
El APRA se la perdió. Mala decisión del partido.
No lo sé. No fui invitada. Estoy muy contenta en Avanza País y con el general José Williams. Un ser íntegro y cuajado. No es un improvisado. López-Chau no tiene una estructura que le permita llegar al gobierno. El propio Carlos Álvarez, que puede ser una persona muy simpática. La alianza del PPC con Roberto Chiabra no suma. Ha sido muy triste que los partidos de derecha y centro-derecha no hayamos sido capaces de unirnos. Y estamos pagando las consecuencias. Nosotros no podemos desear para el Perú nada peor que tener a César Acuña en el gobierno. No es un tema de títulos, sino de capacidades, virtudes y valores. El Perú necesita referentes y el referente tiene que ser la probidad. No somos un país pobre. Somos un país con demasiados ladrones en el gobierno. Espero que el 12 de abril los peruanos tengamos la posibilidad de apostar por una persona como Williams, que ofrezca equipo, solvencia, equipo y voluntad. La plancha de Avanza País es realmente insuperable. Compárala con la plancha de Renovación Popular y la de Fuerza Popular. Y en la estructura de candidatos no hay ninguno que tenga algo trucho o problemas judiciales pendientes.
TENGA EN CUENTA
“Lo que estamos viviendo es la consecuencia de la constante transmisión y cambio de mando. No hay continuidad. Y algo de continuidad en la administración pública tiene que haber. Eso es lo que sucede, por ejemplo, en instituciones solventísimas, como el Banco Central de Reserva o la Cancillería”, advierte Bákula.
“O sea, hay una meritocracia definida y se sabe quién, a falta de este, puede dar una respuesta coherente. No lo hay en el Ejecutivo. Ni lo hay, ni lo creamos. Y perder la confianza en las autoridades es realmente muy grave para el criterio de institucionalidad que el Perú necesita”, subraya.