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Presidente Ejecutivo de Ipsos

Alfredo Torres: “El problema que tiene Roberto Sánchez es que no puede negar ni traicionar a Antauro”

Un análisis a las cifras de Roberto Sánchez y Keiko Fujimori, el voto blanco y el indeciso, la matriz de transferencia de los otros candidatos, las regiones donde pueden crecer y el factor Antauro.  

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alfredo
SEGUNDA VUELTA. “El votante de Álvarez, Nieto y otros candidatos menores, como Espá o Pérez Tello, todavía está pensándolo”.
Fecha actualización:
21/05/2026 - 07:05
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Alfredo Torres disecciona la última encuesta de Ipsos y el factor Antauro antes de los debates.

Roberto Sánchez ha bajado. Y Keiko Fujimori ha subido muy levemente.

Sí, efectivamente. El cambio de Fujimori es marginal. Un punto es margen de error. Pero sí es claro que Sánchez ha perdido tres puntos. Y los ha perdido en distintos lugares del país. Es una caída consistente. Yo creo que eso es un dato. Lo importante, lo relevante para destacar, quizás, es que no se están pasando de Sánchez a Fujimori, sino al indeciso. El indeciso eventualmente puede regresar, depende de lo que pase, por ejemplo, en los debates. O puede ser un tránsito al voto en blanco o al voto para el contrincante.

 

El “blanco” ha bajado, pero el “no precisa” ha subido.

Así es, el “no precisa” es el indeciso. Y el “blanco” todavía está alto. Ha bajado, pero históricamente el blanco termina en un dígito, y está todavía en 14%. Ahí también hay algunos indecisos que al final van a terminar inclinándose por quien les parezca el mal menor.

 

En la matriz de transferencia hay una tendencia de Rafael López Aliaga, Carlos Álvarez y Jorge Nieto hacia Keiko. Aunque no tanto.

Ese cuadro muestra algunas cosas con claridad. En el caso de López Aliaga, la mayoría de sus votantes sí piensa votar por Fujimori. Pero hay un 14% que están siguiendo sus insinuaciones de votar por Sánchez y otro 12% de votar en blanco. Sí están teniendo algún efecto sus críticas a Keiko. En el caso de Álvarez, también hay un bolsón que ella debería trabajar un poco más, de gente que votaría por Sánchez, a pesar de que la mayoría dice que votaría por Keiko Fujimori. El de Nieto está dividido en tres partes iguales: un tercio para Keiko, un tercio para Sánchez y un tercio está entre el voto en blanco y el indeciso. Y ya en Belmont y en López-Chau la mayoría son de Sánchez.

 

Ha bajado un poco el antivoto de Keiko.

Sí, ha bajado un poco el antivoto hacia Keiko. Está en 44%. Antes, en la medición anterior de abril era 48%. Eso no es malo para ella. En el caso de Sánchez, lo que está pasando en realidad es que se hizo conocido muy tarde en la campaña. Las encuestas que hacíamos en febrero y marzo nos mostraban que muchísima gente no lo conocía. Recién cuando llega a las elecciones se hace conocido y por eso crece al final dos o tres puntos. Ahora, él está en un nivel de antivoto del 40%, pero curiosamente ha aumentado también la gente que dice “realmente no lo conozco”.

 

Están descubriéndolo…

Las cosas que están apareciendo sobre él hacen que alguna gente diga “sí, vamos a conocerlo un poco más”. Y tal vez por eso también está aumentando el indeciso.

 

Sorprende el cuadro sobre la relación política entre Antauro y Sánchez.

Es muy importante porque este gráfico muestra que Antauro Humala ha sido muy importante en la campaña de Sánchez. Gracias a Antauro, él pudo recorrer el Perú profundo y levantar muchos votos.

 

A Antauro lo conocían más.

Antauro era muy conocido. Tenía bases en todo el país junto con el castillismo. Entre los votantes de Sánchez, hay un buen bolsón de gente que simpatiza con Antauro. Y entre los que no han votado por Sánchez, más bien Antauro tiene una imagen muy negativa. Sánchez tiene acá un problema. Si él quiere convencer a los que no han votado por él, tendría que desembarazarse de Antauro y eso sería traicionar a sus electores, porque más de la mitad de ellos simpatiza con él. La gente anda un poco confundida, no sabe si son aliados, si Sánchez va a traicionar al final a Antauro o si continúan juntos. Antauro está constantemente señalando que sí siguen juntos. Y hay muchos testimonios fotográficos de eso. Sánchez está tratando de ocultar esa relación.

 

Hay un dilema ahí.

Hay un gran dilema. Yo creo que de eso depende mucho. Porque Sánchez podría eventualmente traicionar a Antauro tratando de ganar al elector de centro, pero podría perder al elector más radical que lo apoyó en primera vuelta.

 

Muchos electores de Sánchez ven a Antauro como positivo.

Por supuesto. El mensaje más nacionalista y más violento de Antauro tiene sus electores y sus bases. La mitad de los votantes de Sánchez proviene de ese sector.

 

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SANCHEZ
ALIADOS. “Antauro tiene sus electores. La mitad de los votantes de Sánchez proviene de ese sector”.

 

 

La percepción de los principales problemas del país se mantiene, salvo uno.

Sí, el gran cambio es el costo de vida, que tiene que ver en realidad con el problema internacional: la crisis de Irán que ha afectado los precios de los combustibles, lo que ha generado un alza en una serie de productos. Eso, hoy día, vuelve a preocupar a la gente. Pero siguen siendo la inseguridad y la corrupción los problemas que más preocupan. Sin duda son los problemas centrales.

 

¿Hay un vacío en el discurso de la seguridad?

Keiko Fujimori tiene un mensaje de buscar el orden frente al caos. Y puede recurrir a la imagen de la eficacia del padre frente al terrorismo. Pero de alguna manera, y puede ser en parte el machismo de un sector de la población, no termina de convencer. Y Sánchez tampoco. Ha sido congresista y votó a favor de una serie de leyes que hoy son criticadas. Ninguno de los dos termina de llenar ese espacio. En términos relativos, sí sale ella mejor que Sánchez en el tema de seguridad. Pero la mayor fortaleza de ella está en el tema de economía. La gente sí percibe que tiene una mejor propuesta económica y un mejor equipo técnico si queremos crecimiento, que es lo que nos va a permitir tener más empleo y más recursos para que el Estado pueda hacer obra pública. Esos son los resultados más saltantes. Él, en cambio, le empata en dos temas. Uno es el de la corrupción, que es donde más crece la respuesta “ninguno”. Hay una gran desconfianza ciudadana en los políticos. Y el otro tema es quién está más cerca de la gente…

 

El voto identitario.

El voto identitario evidentemente ha ayudado mucho a Sánchez. Ella tiene que hacer un mayor esfuerzo de empatía para crecer en ese indicador.

 

En base a esta información, ¿cuáles podrían ser las estrategias en los debates?

Creo que en el campo económico hay un cierto consenso nacional, que no incluye a Antauro, en el sentido de que es bueno para el país, por ejemplo, los TLC (Tratado de Libre Comercio), la gestión autónoma del BCR (Banco Central de Reserva), la libertad de cambios, la inversión en general… Entonces, tiene una gran ventaja ahí la propuesta de Fujimori. El plan de gobierno de Fujimori, en general, está en esa línea. Es mucho más sólido. Y el plan de gobierno de Sánchez es todo lo contrario. Entonces, ¿qué puede hacer Sánchez ahí? Desdecirse. Que vaya algún economista y diga que en realidad ellos también están de acuerdo con la estabilidad, la inversión, etcétera. Pero eso es poco creíble, porque su plan de gobierno dice lo contrario. Todas las medidas que proponen van más bien a paralizar el país.

 

¿Qué temas tendrían énfasis en los debates?

Creo que los debates más complejos van a ser el tema de seguridad ciudadana, porque ahí es un tema más de gestión que de leyes… Y el otro tema donde quizás también hay que aterrizar un poco más es cuáles son las propuestas concretas en materia de gestión pública. ¿Cómo hacemos para que el Estado dé una mejor educación, una mejor salud e incluso una mejor seguridad? Que el Estado llegue un poco a la gente. Qué candidato ofrece un mejor equipo técnico y una política de meritocracia para que haya un mejor servicio a los ciudadanos, especialmente a los más necesitados. Porque la verdad, la clase media para arriba ya está actuando con el sector privado. Ya no depende tanto de la educación pública ni de la salud pública. Quienes sí dependen de estos servicios son los sectores populares. Entonces, es quizá ahí donde tendría que estar más claro el mensaje de los candidatos.

 

Estos debates apuntan a los indecisos, porque la mayoría ya decidió.

Claro. Sin duda el objetivo tiene que ser los indecisos y el que está pensando votar en blanco. Ahí hay bolsones grandes. También podríamos verlo desde el punto de vista de por quién votaron en primera vuelta. El bolsón más grande está entre aquellos que votaron por Nieto y los que votaron por candidatos más pequeños. Ya estamos viendo que los de Belmont y López-Chau van para un lado. Los de López Aliaga, a pesar de López Aliaga, también van para Keiko. Pero claro, el votante de Álvarez, el de Nieto y el de otros candidatos menores, como Espá o Pérez Tello, todavía está pensándolo.

 

¿Dónde está ese voto, regionalmente hablando?

Hay diferencias importantes que ya se vieron en la primera vuelta. Lima, la única región donde ganó López Aliaga, hoy se inclina más hacia Fujimori. Fujimori refuerza su posicionamiento en el norte y en el oriente. En la costa norte, para ser precisos. Porque la sierra norte sí está más con Sánchez. En cambio, en la costa sur sí se piensa parecido a la sierra sur. El sur es un voto más inclinado hacia Sánchez. Lo que le queda a Keiko es ganar en Lima, ganar en la costa norte y conseguir buenas votaciones en las principales ciudades del centro y norte de la sierra. Sí puede tener buenas votaciones en Huancayo, en la ciudad de Cajamarca. Ica es muy parecida a lo que piensa la costa norte. La costa central piensa igual que la costa norte. Y la sierra central este es un poco más pragmática. Ahí la diferencia es más urbano-rural. En las principales ciudades, donde hay mucho comercio, actividad y progreso, hay más posibilidades de que Keiko consiga más respaldo. La parte rural, en cambio, yo creo que va a seguir con Sánchez.

 

¿Qué podría pasar con el factor Antauro?

Yo creo que es muy importante el factor Antauro. Así como Mario Vargas Llosa fue muy importante para Ollanta Humala en el sentido opuesto, porque logró un compromiso por la democracia y le dio credibilidad al mensaje de que había cambiado y que iba a ser un gobierno de centro-izquierda y no radical. Eso generó el triunfo de Ollanta Humala. Hoy, el problema que tiene Roberto Sánchez es que no puede negar ni traicionar a Antauro.

 

¿Influirá la presencia de Pedro Francke o Manuel Rodríguez Cuadros?

Sobre un sector de la izquierda urbana o limeña podrían ser relevantes estas incorporaciones. Pero la duda es si Francke y Rodríguez Cuadros están con Antauro también. Parece que Francke, por lo menos, ha dicho claramente que no. Y están anunciando a Gustavo Guerra-García, otro economista de izquierda moderada. ¿Guerra-García estaría contento con Antauro en el Gobierno?

 

 

FRASES

 

“La gran pelea estaría en el nivel socioeconómico d. El A, B y C en su mayor parte ya está con Fujimori. Y el E está masivamente con Sánchez, por el voto rural. El D urbano está dividido. El costeño lo tiene más fácil, Keiko. Y el andino, Sánchez. Pero hay vasos comunicantes”.

“Me llama la atención que haya un buen porcentaje de voto de Carlos Álvarez que todavía no está con ella. Quizás sea el tema de la seguridad. Y también está el voto de Nieto. Tiene que estudiar cómo convencer a ese electorado. Allí están los bolsones por captar”.

“La gente está acostumbrada a escuchar muchas promesas. Hay que ver qué equipo transmite más credibilidad y estabilidad. Con Castillo hemos visto cómo cambian de ministros cada semana. No se puede hacer una buena gestión pública así. Por ahí el mensaje de un país más ordenado tiene cierto sentido”.

“La gente va a estar atenta a la persona, cuán auténtica y cuán capaz se le ve, pero también si hay alguna pulla o metida de pata. Eso se viraliza en redes. El posdebate es muy importante”.

 

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