Alfredo Torres, presidente ejecutivo de Ipsos, analiza la última encuesta de intención de voto y el segundo simulacro de votación a nivel nacional urbano rural.
El último simulacro nacional de Ipsos revela que los ciudadanos van perfilando a sus candidatos a la Cámara Alta. En el listado de partidos con mayor opción hay algunos ingresos como el de Juntos por el Perú y también algunas bajas como la de País para Todos e Integridad Democrática.
No es lo mismo un 5 de subida que un 5 estancado. Keiko ha subido un punto por quincena.
Sí, claro. Contra la medición anterior, es margen de error. Pero si va acumulando sí hay una tendencia. Modesta, pero tendencia al alza.
Con Roberto Sánchez hay un público mayor.
Sí. Un poco mayor. El congresista Sánchez ha sido congresista cinco años. Y ministro. Y está usando el sombrero de Pedro Castillo, el símbolo que ha tomado como campaña, a pesar de ser de Juntos por el Perú (JPP), que no era el partido de Pedro Castillo. Era de Verónika Mendoza. Y él mismo no es andino, es de la costa, pero ha adoptado esta imagen. Y con eso, aparentemente, le está resultando.
Repite la ruta de Castillo y tiene la misma estrategia. ¿Diferencias en el nivel económico?
Es conocido que López Aliaga es muy fuerte en los niveles AB. Mientras que Keiko Fujimori, y en general otros candidatos como el propio Carlos Álvarez, son muy parejos a nivel socioeconómico. Lo cual en principio es bueno, por no volverse el candidato de los ricos. Y, en cambio, Sánchez ha entrado muy fuerte en el nivel E, que es el más pobre, precisamente porque ha entrado por el ámbito rural.
El sector rural vota al final, pero decide el bloque.
En el ámbito rural la política demora más en llamar la atención. Si uno está en el campo, el clima es más importante que la política. Y claro, hay también un voto más comunitario. Entonces, la gente comienza a pasarse la voz en los mercados y ahí se genera una cierta corriente de opinión. Lo que está ocurriendo ahora no es nuevo, ya lo hemos advertido antes. El sector andino, y en particular el rural, decide después. Normalmente, decide por un candidato que no es el de Lima. Y normalmente decide de manera colectiva. Y claro, por un candidato con el cual se pueda tener un voto identitario, como fue con Castillo, o emular un voto identitario, que es la estrategia de Sánchez y que puede funcionar. Es lo que estamos viendo.
Algunos tienen un voto más seguro que otros.
Hay candidatos como Keiko Fujimori o López Aliaga que tienen un electorado duro. Difícilmente van a bajar mucho, a menos que cometan graves errores. Pueden perder un par de puntos. Entre los electores de Sánchez y López-Chau también hay cierta convicción. Jorge Nieto es un caso diferente, porque tiene un menor electorado completamente decidido, pero un electorado más grande que dice ‘probablemente mantendré mi decisión’. Hay una expectativa de los electores de Nieto por conocerlo más y reafirmar su decisión. Cuando uno investiga las búsquedas en Internet, Nieto es el que tiene más. Hay mucha gente interesada en conocer de él.
Es un voto más poroso.
Es un voto más poroso, efectivamente. Hay más posibilidad de crecimiento para alguien como él o como Álvarez que tienen un poco más de porosidad.
Sánchez se percibe nuevo y provinciano, pero es congresista limeño.
Hay un tema importante. El electorado está con ganas de un político nuevo. Hemos hecho una pregunta específica y 67% nos dice que quiere un político nuevo. En cambio, 27% dice que quiere un político experimentado. En casi cualquier otra actividad uno preferiría un médico o un abogado experimentado. Pero acá prefieren uno nuevo porque están muy fastidiados con el establishment político. La habilidad que ha tenido el congresista Sánchez es la de mostrarse como nuevo. Justamente hemos hecho un gráfico específico sobre eso. Y hay la sensación de que algunos son políticos experimentados: Fujimori, Acuña, López Aliaga, Lescano o Forsyth. Pero ya cuando uno baja a Nieto, Álvarez o Sánchez, predomina la imagen del político nuevo. En realidad, quien destaca más como político nuevo es Carlos Álvarez, lo cual es evidente porque no ha sido congresista ni ministro. Yo creo que esa es una de las fortalezas de Carlos Álvarez. Y es una de las razones por las cuales podría crecer.
A unos no los conocen.
En el caso de Sánchez y Nieto, hay un amplio sector que aún no los conoce. Quizás por eso también hay tantas búsquedas en Internet, para saber quiénes son. Cuando uno no es conocido puede crecer, precisamente porque conforme se va haciendo conocido más gente se puede sumar a su respaldo, si es que los convence. Eso es lo que está pasando con Nieto y con Sánchez.
Cambios en el simulacro.
En los simulacros vamos con las réplicas de las cédulas y les pedimos a la gente que marque cómo va a votar. Es el mismo entrevistado que nos contestó antes. Y cuando se encuentra con la cédula ve que no aparece el nombre de su candidato, sino el del partido. Eso afecta a algunos partidos nuevos, porque no conocen el símbolo. Eso puede explicar que Jorge Nieto tenga un poco menos en el simulacro, porque la gente no sabe cómo se llama el partido o no conoce el símbolo. Y lo contrario ocurre con partidos más conocidos. La otra ventaja del simulacro es que, si hubiese algún voto oculto, se descubre. Algunos podrían no decirle al encuestador la intención de voto, pero después en la cédula sí marcan, porque en el fondo quieren votar por Fujimori, López Aliaga o Acuña, y no lo quieren decir.
Hay pocas diferencias.
Son pequeñas. La verdad no hemos encontrado nada muy diferente. No podemos preguntarles por el sexo ni edad, porque es un voto secreto. Pero sí lo podemos organizar por regiones. Entonces, sí sabemos cómo votan en el simulacro en Lima, en el ámbito rural y en todo el país. Y ahí sí se ven algunas cosas que ya habíamos adelantado en las encuestas, pero que acá se confirman. López Aliaga es más fuerte en Lima que en el interior. Y en el ámbito rural es donde está apareciendo Roberto Sánchez muy fuerte.
Más en norte que sur.
En el sur ya estaba posicionado López-Chau, porque cuando fue rector de la UNI acogió a los manifestantes del sur. Lo sorprendente es que el congresista Sánchez ha empezado a crecer por el norte. No sé si tiene algo que ver con que el partido JPP tiene su origen en Yehude Simon que es del norte. La cuestión es que por ahí estamos viendo un poco más de movimiento. El caso de Nieto es un poco más fuerte en Lima. Todavía no es muy conocido en el interior, quizás pueda crecer. Él es de Arequipa y podría crecer un poco más en el sur. Todavía eso es un potencial.
El mundo rural norte.
Cajamarca y Áncash tienen bastantes zonas rurales. Chota, por ejemplo.
En el cuadro de votos válidos, ya se ha anulado los nulos, blancos y viciados.
Exactamente. Ahí se ve otra vez el empate en votos válidos: 17% en los dos primeros. Y luego los otros candidatos están alrededor del 7%: López-Chau, Sánchez y Álvarez. Y Nieto un poco más atrás. En el simulacro no aparece el nombre del candidato, sino el símbolo y el nombre del partido. Y unas fotos muy pequeñas, difíciles de identificar. Yo diría que esa es la razón por la cual Nieto está un poquito más atrás. Pero podría perfectamente crecer un poco más conforme haga más conocido su símbolo.
También aparecen Belmont y Atencio.
Sí. Belmont, Luna, Lescano y Forsyth son políticos conocidos. Aquí habría que mirar a los nuevos que aparecen. Atencio puede ser interesante porque es un político relativamente nuevo. No es congresista, a diferencia de Sánchez. Y él ya aparece en la encuesta. Entonces, sí podría ocurrir que Atencio crezca un poco más. Atencio en la encuesta sale mejor en las ciudades que en el ámbito rural. Y sale mejor en el centro del país.
Interesante el comparativo de simulacros.
Se aprecia el crecimiento de Keiko y una variación menor en López Aliaga. López-Chau también ha crecido un poco. Sánchez es el que más ha crecido. Álvarez, en cambio, permanece estable. Y Nieto también creciendo. Acuña más bien bajando. El voto blanco o viciado en estos simulacros está sumando como 35%. Históricamente, ha sido 18% o 20%. Creo que hay por lo menos un 15% que podría decidir en las próximas semanas.
¿Cómo se ve el Senado?
Lo más probable es que ingresen al Senado cinco o seis partidos. El avance de Sánchez también está llevando a JPP a ser uno de los partidos que estaría en el Senado. También lo ayuda su símbolo. Y no deja de ser curioso porque al final es un partido que está en el actual Congreso. Los partidos que tienen más posibilidad de ingresar al Senado son los que ya están en el Congreso, como Fuerza Popular, Renovación Popular, JPP y APP. Probablemente, van a pasar la valla 5 o 6 partidos.
¿Sánchez quiere repetir el escenario de 2021?
En la última encuesta que se publica antes de las elecciones, que se hizo diez días antes y se publicó siete días antes, dijimos que había siete candidatos con opción de pasar a segunda vuelta. Castillo estaba con 7%. Y hoy también hay siete candidatos en esa condición. Los de atrás la tienen más difícil. Hay más opción particularmente entre los que tienen la imagen de ser nuevos y los que tengan capacidad de llegar al electorado andino que decide al final. No necesariamente el lugar de nacimiento es definitivo, sino la imagen que uno tiene. López Aliaga, por ejemplo, nació en Chiclayo, pero es percibido como limeño.
¿Harán más simulacros de segunda vuelta?
Sí. El tema con las preguntas de segunda vuelta es que hay candidatos que aún no son conocidos. La pregunta correcta es fácil entre dos conocidos: López Aliaga y Fujimori. El problema es cuando uno enfrenta a uno conocido con uno no conocido. Un López Aliaga y un Sánchez. Pero la mitad de la gente aún no conoce a Sánchez.
TENGA EN CUENTA
“Hay entradas y salidas. Salieron Vizcarra y Grozo. Se mantienen López-Chau y Carlos Álvarez. Y hay dos ingresos. Jorge Nieto, con más apoyo entre jóvenes urbanos. Y el congresista Roberto Sánchez, que ha avanzado un poco más entre las personas mayores del ámbito rural”.
“Los jóvenes reaccionan muy rápido a los estímulos porque están mucho más conectados a las redes sociales. Hace 15 días Grozo era la estrella de la juventud. Hoy es Jorge Nieto. Esto puede continuar extendiéndose a otros grupos de edad. O puede pasar lo de Grozo”.
“La encuesta, como siempre, la hacemos a nivel nacional, urbano y rural. Siempre vamos al sector rural. Y es ahí donde, en realidad, hay un poco más de sorpresas en esta última medición”, sostiene Torres.
“Lo que nos permite la encuesta es, justamente, trazar una serie gráfica muy larga, desde antes incluso de que se hubiese definido el orden de los candidatos en la cédula, etcétera. Y ahí vemos que los dos punteros se han pegado. Y hay un empate realmente literal, pero con una Keiko Fujimori subiendo ligeramente a lo largo de las mediciones. Y un López Aliaga más bien estancado. Eso es en la punta”, agrega.