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¡EL COLMO! Secuestran a indigente y LE ROMPEN LA PIERNA por no tener dinero

La víctima estaba en un cajero para protegerse del frío intenso cuando fue secuestrado y brutalmente golpeado por los criminales en Arequipa.

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Erick Álvarez Zela es un hombre de 35 años que vive en situación de calle. Foto: Difusión
Fecha actualización:
11/06/2026 - 19:08
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La indignación y el horror se apoderan de Arequipa tras conocerse el brutal ataque contra Erick Álvarez Zela, un hombre de 35 años que vive en situación de calle y que fue secuestrado salvajemente en Socabaya por delincuentes que creyeron que tenía dinero.

Erick no posee absolutamente nada: ni tarjetas bancarias, ni dinero, ni siquiera un lugar donde dormir. Sin embargo, esto no detuvo a sus agresores, quienes lo interceptaron de forma violenta cuando intentaba refugiarse del frío en un cajero automático en la urbanización San Martín de Socabaya.

La noche del último martes, cerca de la medianoche, el frío golpeaba con fuerza. Erick caminaba con la única intención de protegerse, pero antes de ingresar al cajero fue sorprendido por la espalda por tres sujetos que, sin mediar palabra, lo empujaron dentro de un auto negro.

Dentro del vehículo comenzó una pesadilla. “Me pegaron dentro del carro. Me exigían que les entregue mis tarjetas y claves bancarias”, relató Erick. Pese a que les suplicó que no tenía nada, la violencia solo aumentó.

Los delincuentes, cegados por la ambición y la sospecha, continuaron golpeándolo con brutalidad. Creían que escondía dinero, sin importarles que se trataba de un hombre que subsiste mendigando y vendiendo caramelos.

El ataque alcanzó niveles extremos: el cuerpo de Erick no resistió la violencia y terminó con la tibia izquierda completamente fracturada. Él mismo no pudo identificar si fue golpeado con fierros, madera u otro objeto, pero el daño fue devastador.

Tras dejarlo al borde de la muerte, sus agresores lo abandonaron en una calle solitaria del sector Ciudad Mi Trabajo, en Socabaya. No solo lo dejaron gravemente herido, sino que además le arrebataron la poca ropa que había recibido como ayuda días antes.

Sin poder caminar y perdiendo sangre, Erick tuvo que arrastrarse hasta una vivienda cercana para pedir auxilio. “Toqué el timbre y les dije que, por favor, me ayudaran”, contó desde la camilla del hospital Honorio Delgado Espinoza, donde permanece desde hace dos días.

El hombre ahora lucha por recuperarse, pero ni siquiera cuenta con una cama en hospitalización. Debido a la gravedad de sus heridas, debería ser internado, pero permanece en emergencia a la espera de un espacio disponible.

Su situación actual es indignante: solo cuenta con una bata y una frazada proporcionadas por el personal médico. Sin recursos, sin apoyo y tras haber sobrevivido a una agresión brutal, Erick pide ayuda para poder alimentarse y recibir el tratamiento que necesita.

 

 

 

 

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