Tras meses de seguimiento reservado, un megaoperativo ejecutado por la Diviac de Lima y Trujillo durante la madrugada del 19 de febrero permitió desarticular a la organización criminal Los Chalecos del Valle, una red que —según las investigaciones— sembró el terror entre empresas de transporte del norte del país mediante extorsiones sistemáticas.
El suboficial Ospina Orihuela, quien también era bombero voluntario, fue arrastrado por la corriente durante una operación de rescate.
El despliegue se realizó de manera simultánea en Trujillo y Ascope, logrando la detención preliminar de nueve presuntos integrantes de la organización.
Entre los intervenidos figura el cabecilla Juan Julio Salvador Ramírez, alias “Segura”, “Chino”, “Ratón”, “El 5” y “S”. Junto a él fueron capturados Valeria Xiomara Carrera Vera (“Valeria”), Jhon Brayan Díaz Gamboa (“Brayan”), Wilson Castillo Estela (“Papelito”), Luis Erbin Valdiviezo Salinas (“Chapita” o “Chapa”), Jaime Alberto Juárez Muñoz (“Jaime”), William Pedro Salvador Ramírez (“William”), Jorge Luis Ramírez Gamboa (“Pelado”) y Caren Judith Arévalo Arévalo (“Karen”).
¿CÓMO OPERABAN?
Las pesquisas policiales revelan que la organización operaba desde 2023 en la ruta Casa Grande–Trujillo, abarcando distritos como Ascope, Chicama, Chocope, Magdalena de Cao y Paiján.
El esquema criminal comenzaba con el marcaje de unidades mediante stickers, con los que identificaban a las empresas que debían pagar cupos. Posteriormente, los investigados enviaban llamadas y mensajes extorsivos exigiendo un pago inicial elevado y cuotas mensuales bajo la modalidad de “seguridad” o “chalequeo”.
Los implicados intimidaban a conductores, cobradores y propietarios con videos amenazantes, explosivos y ataques directos. Según el jefe policial Franco Moreno Panta, la organización estaría vinculada al asesinato de dos transportistas en la provincia de Ascope.
Uno de los casos que se investiga es el de Valerio Ángel Joaquín, gerente de la empresa Turismo Chao, cuyo crimen desató una protesta en la Panamericana Norte, en Virú.
Durante esa manifestación, el dirigente de transportistas Elmer Aguilera fue atacado a balazos y falleció horas después, hechos que evidencian el nivel de violencia con el que operaba la red criminal.
MILLONES EN CUPOS
Las autoridades estiman que al menos 27 empresas de transporte habrían sido empadronadas por la red criminal, que habría recaudado más de S/4 millones producto de las extorsiones.
Durante los allanamientos se incautaron teléfonos celulares, dinero en efectivo, stickers extorsivos, armamento y municiones, evidencia clave que —según los investigadores— debilitó la estructura logística y financiera de la organización.
Pese al golpe, las autoridades no descartan nuevas capturas, ya que al menos tres presuntos integrantes aún están en proceso de ubicación.
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