El Ministerio Público y agentes de la Dirección contra la Corrupción (Dircocor) de la Policía Nacional ejecutaron este viernes un operativo que incluyó el allanamiento de la Comisaría de Vitarte y otros inmuebles vinculados a una investigación por presuntos actos de corrupción.
Más de 60 balazos acabaron con la vida de cuatro personas, entre ellas un adolescente de 15 años. La Policía investiga un presunto ajuste de cuentas vinculado a disputas criminales por el control territorial y actividades ilícitas.
Como parte de las diligencias, se cumplió una orden de detención preliminar contra nueve efectivos policiales que prestaban servicio en dicha dependencia. Las acciones forman parte de una investigación desarrollada de manera conjunta por la Fiscalía y la propia Policía Nacional.
En un comunicado, la PNP informó que esta intervención forma parte de las acciones permanentes que la Policía Nacional del Perú viene impulsando para prevenir, detectar y combatir presuntos actos de corrupción que puedan afectar la integridad institucional y la confianza de la ciudadanía.
"La Policía Nacional del Perú reafirma su respeto irrestricto al debido proceso y a la presunción de inocencia que asiste a toda persona mientras no exista una decisión firme de la autoridad jurisdiccional competente", se lee en el documento.
La institución subrayó que mantiene una política de tolerancia cero frente a cualquier conducta que se aparte de los principios de legalidad, ética, disciplina y vocación de servicio que caracterizan a la gran mayoría de mujeres y hombres policías que diariamente arriesgan su vida por el país.
"Los hechos investigados no representan los valores ni el compromiso de los más de ciento cuarenta mil efectivos policiales que cumplen su labor con honor, sacrificio y respeto a la ley. Por el contrario, las acciones ejecutadas demuestran que la propia institución cuenta con mecanismos de control, supervisión e inteligencia que permiten identificar, investigar y poner a disposición de la justicia a quienes presuntamente traicionen la confianza depositada por la ciudadanía", indica.
Y agregan: "La lucha contra la corrupción no distingue grados, cargos ni funciones. Cuando existen indicios razonables y mandatos emitidos por las autoridades competentes, la Policía Nacional del Perú actúa con firmeza, objetividad y transparencia, contribuyendo al fortalecimiento de una institución cada vez más íntegra, profesional y cercana a la población".
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