Un milhojas que se arma solo cuando tú lo pides. Priscilla Ushijima dejó su carrera de contadora para rescatar las recetas de su abuelo, pastelero del Callao desde los años 60. Fuimos a D'Pri, en Jesús María, a probar el postre por el que la gente espera 15 minutos (y viaja desde lejos).