Antes de convertirse en una referencia de los anticuchos en Lima, Doña Pochita vendía comida desde una humilde carretilla. Hoy, su historia de esfuerzo, perseverancia y amor por la cocina ha llegado incluso a Netflix. En este episodio conocemos a Rosana Espíritu, más conocida como Doña Pochita, quien migró de Jauja a Lima en 1990 con un bebé en brazos y el sueño de salir adelante. Tras años de trabajo, sacrificio y aprendizaje, logró convertir sus anticuchos en uno de los sabores más reconocidos de la capital.