A menos de un mes de las elecciones generales, las propuestas de los candidatos marcan el ritmo de la agenda nacional. Ante ello, la Universidad Privada del Norte (UPN), en alianza con la consultora LLYC, generó un espacio de análisis crítico bajo el título: “Elecciones 2026: escenarios políticos y decisiones empresariales en un país en tensión”.
Es una de las dos universidades peruanas en obtener el reconocimiento IAC – CINDA hasta el 2029 en mérito a su compromiso con la excelencia educativa.
El encuentro dejó una conclusión agridulce: aunque el Perú muestra una resiliencia macroeconómica envidiable, todavía vive atrapado en una brecha social y política que frena su verdadero potencial como nación.
La sesión contó con la participación de Daniel Titinger, director general de LLYC Perú; Augusto Cáceres Rosell, decano de la Facultad de Negocios de la UPN; Diego Macera, economista y director del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP); y Carlos Neuhaus, empresario con amplia trayectoria en gestión privada. A partir de sus miradas, se abordaron los retos de gobernabilidad, las implicancias para la agenda empresarial y los elementos clave para la planificación estratégica en un año de alta sensibilidad pública.
Los números vs. la percepción social
Durante la sesión, Macera presentó cifras que, en cualquier otro contexto, serían motivo de celebración: un crecimiento del 6,4 % interanual en el empleo formal privado (enero-octubre); por su parte, el sector agropecuario ha sumado cerca de 100 mil nuevos trabajadores a la formalidad; a todo esto, se suma una inflación controlada que se sitúa en el 1,5 % anual.
A pesar de estas buenas noticias, el panel coincidió en que estos indicadores no están logrando un impacto tangible en la recuperación de la clase media, un sector duramente golpeado por la inestabilidad política y la falta de reformas estructurales que eleven el crecimiento potencial del país.
El rol del empresariado ante la "incertidumbre"
El evento no solo sirvió para diagnosticar la economía, sino para trazar la hoja de ruta del sector privado frente a las urnas. Titinger, de LLYC Perú, enfatizó que, en periodos de alta sensibilidad pública, la información rigurosa deja de ser un insumo para convertirse en una ventaja competitiva estratégica.
Por su parte, Neuhaus hizo un llamado a la acción: el empresariado no puede ser un espectador. Según el hombre de negocios, es vital que los líderes privados se involucren activamente en el debate nacional para inyectar la confianza que el mercado y la ciudadanía necesitan.
"El análisis económico es la brújula para anticipar escenarios y tomar decisiones que trasciendan la coyuntura", destacó a su turno el decano de la UPN Cáceres Rosell, subrayando la importancia de conectar la academia con la realidad corporativa.
Un compromiso con el debate informado
Con este desayuno electoral, la UPN reafirma su rol como puente entre el conocimiento especializado y la toma de decisiones. En un país donde la tensión política suele nublar la visión a largo plazo, la generación de espacios basados en evidencia se vuelve fundamental para que el sector privado pueda planificar con solvencia sus acciones de cara al 2026.