PUBLICIDAD

Sobrevivir atrapados en el caótico tráfico de Lima

Expertos coinciden en que las causas de caos vehicular son la improvisación de las autoridades y el mal diseño vial.

Imagen
tráfico
Una eternidad. En promedio, una persona pierde casi una semana al año por el tráfico, según un reciente estudio de Tomtom Traffic.
Fecha actualización:
01/06/2025 - 08:55
Escucha esta nota

El hombre nació bueno, pero el infernal tráfico de Lima lo corrompió, hubiera dicho Jean-Jacques Rousseau si viviera hoy en Perú.

Si ya de por sí manejar en Lima puede ser considerado, irónicamente, como un deporte extremo, súmele el tiempo que pierde cada ciudadano atorado, por ejemplo, en la avenida Javier Prado todos los días en las horas punta.

En enero de 2025, la empresa TomTom Traffic publicó su informe anual del tráfico —en un ranking donde incluye a 500 ciudades de 62 países— y colocó a Lima como la séptima ciudad con la mayor congestión vehicular en el mundo y la primera de Sudamérica. Según el estudio realizado durante todo el 2024, trasladarse solo 10 kilómetros demoraba 33 minutos con 12 segundos (1 minuto y 30 segundos más que en 2023), lo que da un resultado de 155 horas perdidas en el tráfico al año, es decir, casi una semana atascado entre semáforos en rojo, el ruido del claxon y la impaciencia de los conductores.

“El estudio no solo indica las pérdidas en horas, sino también las pérdidas en dinero por el consumo del combustible y la contaminación que genera. Una persona en promedio en Lima recorriendo 10 km al año está gastando más 2,300 soles, de los cuales 700 es básicamente por la congestión; emitiendo más de mil kilos de CO2 justamente cuando el carro está detenido por el tráfico”, contó Alberto Morisaki, gerente de Estudios Económicos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP).

¿POR QUÉ HAY TRÁFICO?

Las causas de este endémico problema van desde las decisiones improvisadas de las autoridades hasta el mal diseño vial. Para Adrián Revilla, presidente de Cruzada Vial, el tráfico en el Perú tiene solución, pero no la aplican.

“Uno de los gravísimos problemas es que las decisiones en materia de tráfico están en manos de nuestros políticos, porque los alcaldes deciden qué se hace, cuándo y cómo, cuando lo que tiene que hacerse es analizar el problema con ingenieros especialistas y tomar una decisión con soluciones a largo plazo. Ellos tienen a gente en el municipio que son ingenieros en su área, pero de tránsito no conocen nada”, dijo a Perú21. Y son los alcaldes los que, precisamente, sin  ninguna coordinación ni midiendo el flujo vehicular autorizan la ruptura de pistas y la ejecución de obras, reduciendo a un carril el tránsito o simplemente clausurando la vía.

El Banco Central de Reserva, en un reporte de diciembre de 2024, indicó que el costo anual de la congestión del tráfico en Lima es alrededor de 2.4 % del PBI del país, es decir, aproximadamente S/20,000 millones.

El ingeniero civil Mario Candia Martínez, de la consultora Transis, también explicó que el problema se debe al pésimo diseño de las intersecciones, deficiente diseño vial y falta de tecnología para la gestión del tránsito. “En Lima se tienen demoras que exceden en más del 100% el tiempo ‘normal’ que debería tomar un viaje. Las vías con los problemas más graves son la Panamericana Norte, la Vía Expresa, Javier Prado y Panamericana Sur. Adicionalmente, muchas avenidas como Angamos, Benavides, Arequipa, etcétera, se atoran debido a deficiencias en el diseño de las intersecciones y deficiencias en la semaforización. En resumen, el problema principal es el diseño obsoleto vial y la falta de tecnología para la gestión del tránsito”, señaló en comunicación con este diario.

Hoy, gracias a la tecnología, se pueden ver en tiempo real las condiciones del tráfico en un mapa interactivo y, de acuerdo con ello, registrar datos. Mediante el aplicativo Waze, por ejemplo, Perú21 pudo identificar hasta 10 notificaciones de restricción de tránsito, solo por obras, en Miraflores, ubicadas en las zonas de Armendáriz, el óvalo Bolognesi y Comandante Espinar, convirtiendo a un distrito, que en su mayoría tiene calles angostas, en un verdadero caos.

¿La cantidad de vehículos sería también un problema? Según Revilla, el parque automotor no es el problema, sino el desorden. “Madrid tiene un vehículo cada dos personas, Lima tiene un vehículo cada cinco personas. Algo está mal. Allá sí funciona y aquí no. El problema no es el número de vehículos, sino el diseño vial”, agregó.

VIDEO RECOMENDADO

TAGS RELACIONADOS
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD