Hace más de un año que el Concytec emitió un pronunciamiento ante la ocupación ilegal de un área que corresponde al sitio arqueológico de Caral, por traficantes de tierras, que para lograr sus objetivos han contratado sicarios capaces de atentar sin reparo contra la vida de la investigadora, insigne arqueóloga y educadora, quien hace 12 años logró que la Ciudad Sagrada de Caral, principal centro urbano de la Civilización Caral, la más antigua de América, sea elevada a la categoría de Patrimonio Mundial de la UNESCO, confirmando su valor universal excepcional que debe ser protegido para beneficio de todos los peruanos y de la humanidad.