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Renace Q’eswachaka, joya de ingeniería inca

Cientos de pobladores de Cusco tejieron nuevamente el histórico puente de fibra vegetal siguiendo un ritual heredado de los incas, en una ceremonia que reunió a más de 2,000 visitantes.

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puente inca
Q’eswachaka es el último puente inca aún en uso. (Foto: Andina).
Fecha actualización:
07/07/2026 - 13:14
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Memoria viva. Este año, cuatro comunidades quechuas se unieron para reconstruir, con sus propias manos, el puente colgante de Q’eswachaka, último legado inca y declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Durante varios días, cientos de comuneros del distrito de Quehue, en la provincia de Canas (Cusco), tejieron nuevamente la estructura hecha íntegramente de fibra vegetal (q’oya).

Previo al inicio del tejido, mujeres, jóvenes y adultos recolectaron la q’oya —también conocida como ichu—, que crece en la zona y que, tras ser preparada mediante técnicas tradicionales, es convertida en resistentes sogas.

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Puente Inca
Foto: Andina.

Antes del tendido de los gruesos cables de fibra vegetal, los llamados "ingenieros andinos", acompañados por sacerdotes ancestrales, realizaron rituales para pedir protección durante los trabajos y agradecer por la conservación de esta obra de ingeniería prehispánica. 

Como parte de la tradición, se presentaron ofrendas simbólicas a la tierra y a las montañas sagradas.

¿CÓMO SE TEJE EL PUENTE?

Primero, las fibras de la q'oya son entrelazadas para fomar un armazón; luego se procede con el amarre de los cables gruesos.. En paralelo, un grupo de comuneros retiran los restos del puente viejo. 

Segundo, dos equipos de tejedores se colocan en los extremos opuestos y avanzan hacia el centro, entrelazando las sogas base con los pasamanos. Se colocan maderas transversales y ramas para formar un piso seguro. El tejido del puente finaliza cuando los dos grupos se encuentran en el medio.

De acuerdo al diario El Pueblo, el alcalde de Quehue, Walter Oroche, manifestó que este año la renovación sufrió un retraso debido a diferencias con un grupo de comuneros; sin embargo, el diálogo permitió superar los inconvenientes y garantizar la continuidad de esta manifestación cultural.

La ancestral labor estuvo a cargo de los pobladores de las comunidades de Winchiri, Qollana Quehue, Chaupibanda y Chokayhua. La actividad comenzó con un agradecimiento a la Pachamama y a los Apus, en cumplimiento de la cosmovisión andina que acompaña este ritual transmitido de generación en generación.

El tejido del puente a base de la fibra vegetal q’oya es una forma de reafirmar la identidad de los pueblos cusqueños, pues mantiene una tradición que se remonta a la época inca. No es solo un puente: es un símbolo de resistencia cultural, de trabajo colectivo y de profunda conexión con la tierra.

La ceremonia reunió a más de 2,000 turistas nacionales y extranjeros y culminó el sábado 4 de julio con la apertura oficial del puente al tránsito peatonal.

 

LEGADO DE INGENIERÍA INCA

La reconstrucción del puente ha despertado el interés de investigadores, antropólogos, documentalistas y periodistas de diversos países.

El puente inca Q’eswachaka fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2009 y, cuatro años después, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lo reconoció como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

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