Cuando este joven entregó un tapper transparente que contenía presas de hígado encebollado con yucas, los efectivos se percataron que algo andaba mal en el interior de estas presas, y cuando las abrieron, se dieron con la sorpresa que camuflaba dos paquetes rectangulares envueltos en papel periódico de 10 cm de largo y 6 cm de ancho, presuntamente sería pasta básica de cocaína.