El talento peruano vuelve a destacar en el extranjero. A sus 19 años, David Rivera logró ingresar a seis universidades de Estados Unidos, incluyendo la University of California San Diego. Sin embargo, su sueño de estudiar Ingeniería Aeroespacial depende ahora de conseguir financiamiento antes del inicio del proceso de matrícula en mayo.
El jefe de la ONPE, Piero Corvetto, aseguró que el sistema electoral peruano es “absolutamente garantista”.
El joven fue admitido también en la University of California Davis, Texas A&M University, así como en las universidades estatales de Michigan, Iowa y Arizona. Tras evaluar sus opciones, eligió la sede de San Diego, donde el costo anual de estudios asciende a 86,145 dólares, una cifra fuera del alcance de su familia.
Su desempeño académico le permitió, además, acceder a programas de honores en UC Davis y en la Universidad Estatal de Míchigan, una distinción reservada para un grupo reducido de estudiantes. De más de 100 mil postulantes, cerca de 40 mil logran ingresar y apenas unos 200 son seleccionados para estos programas.
David estudió becado en el colegio Saco Oliveros y culminó en el décimo superior. A lo largo de su etapa escolar, representó al Perú en olimpiadas internacionales de matemática y física en países como Estados Unidos, Rusia, Brasil y Honduras, donde obtuvo más de diez medallas.
“Mi colegio fue clave para potenciar mi desempeño académico. Además, me brindó acompañamiento psicológico y personal, motivándome a cumplir mis metas”, señaló.
Su interés por la ciencia lo llevó también a desarrollar investigación. En el Centro de Investigación Intinauta, lideró un estudio sobre la mitigación del apagón de reentrada en vehículos espaciales. Este trabajo fue presentado en el Congreso Internacional de Astronáutica realizado en Sídney en 2025.
Pese a sus logros, el principal obstáculo es económico. “Mi familia no cuenta con los recursos necesarios para que yo pueda estudiar”, explicó.
Quienes deseen apoyarlo pueden comunicarse con la familia Rivera López al 936 870 834. Hoy, su historia refleja el talento que existe en el país, pero también las barreras que enfrentan muchos jóvenes para acceder a oportunidades globales.