Cuando se enteró acerca del voluntariado de la Fundación Romero para llevar ayuda a los damnificados que dejaron las lluvias en Piura, no dudó un segundo en armar un grupo robusto de jóvenes estudiantes para presentarse y llevar alimentos a más de 3,500 familias. “No es igual ver la situación en los medios de comunicación o en las redes sociales que estar ahí presente en el lugar, es impactante”. Nallely Ruiz tiene 22 años, hace dos semanas terminó la carrera de Economía en la Universidad de Piura y, después de haber visto la emergencia, se siente más segura que nunca de querer trabajar por su región. “Quiero cambiar la realidad en la que me encuentro”, comenta. Como buena piurana, afirma que no puede quedarse de brazos cruzados y que en este momento de dificultad siempre habrá un lado positivo de la historia: los jóvenes que quieren ayudar. “No es fácil ver a tu ciudad repetir la historia siempre, tiene que haber algo más”, afirma. Piura se ha convertido en una de las ciudades más golpeadas con el ciclón Yaku, el cual terminó por desnudar la falta de infraestructura y carencia de gestión, en una región que hoy aporta más del 7% del PBI.