En estos días el taller del profesor Walter, en Pampas, está enfocado en armar la nueva versión de Kipi. Mantiene su figura original, pero en lugar de chatarra, su cuerpo –creado con una impresora 3D– está compuesto de maíz. Pronto tendrá ruedas para movilizarse. Además, el panel solar que carga le permitirá tener seis horas de energía.