El segundo pilar es el cambio de matriz de combustibles. Hoy en día se usa mucho más gas natural en la actividad cementera, pero todavía se utiliza un alto porcentaje de GLP, carbón, petróleo residual o pet coke. La idea es ir cambiando estos combustibles e incorporar otros alternativos que generen beneficios a la sociedad, como por ejemplo, los residuos sólidos como energía.