Como se conoce, Gregorio Santos, quien fue gobernador entre 2011 y 2014, se le sentenció por la comisión de tres delitos: colusión simple (cuatro años), colusión agravada (ocho años) y asociación ilícita para delinquir (siete años y cuatro meses). Se le encontró culpable de gestar una organización criminal que permitió la dirección de obras.