Tomás Valle, gracias a su trabajo y esfuerzo, se hizo de una buena posición económica y de varias haciendas en Callao y Lima, que abarcaban la zona del actual aeropuerto internacional Jorge Chávez, Bocanegra y los terrenos aledaños a la avenida que, actualmente, lleva su nombre, Tomás Valle. Sus hijos fueron ricos terratenientes y uno de sus descendientes, el peruano José Valle Skinner, aún tiene terrenos en esa zona.