Luego, comienza lo bueno: Messi y sus amigos se subirán a un avión rumbo a Arabia Saudita, donde jugarán contra el Al Hilal, no sin antes verse las caras con el Al Nassr de Cristiano Ronaldo, el 1 de febrero. En seguida, deben dirigirse a Hong Kong para medirse ante un combinado de “estrellas” locales, y después, deberán volar a Japón, para su penúltimo duelo de preparación, frente al Vissel Kobe de Tokio. Finalmente, la cereza del pastel será el encuentro ante Newells, el club de la infancia de ‘Lio’, en Florida, de vuelta en Estados Unidos.