A seis años de la promulgación de la Ley N.° 31047, la normativa que prometía equiparar los derechos de las trabajadoras del hogar con los del régimen laboral privado parece haberse quedado solo en el papel.
Según datos actualizados a marzo de 2026, la brecha entre la ley y su cumplimiento real sigue siendo abismal: de las 441 mil personas dedicadas a este sector, la gran mayoría carece de beneficios básicos.
El trabajo doméstico remunerado es un motor fundamental para la economía nacional, pero su fuerza laboral enfrenta condiciones de alta vulnerabilidad.
El panorama actual revela cifras críticas: casi el 95% de quienes ejercen esta labor son mujeres, el 40% de ellas son jefas de hogar; sus familias dependen exclusivamente de estos ingresos para subsistir y apenas el 5% cuenta con un contrato escrito, documento indispensable para reclamar derechos legales.
Rocío Valencia, coordinadora de proyectos de la OIT, advierte que esta falta de formalización no solo golpea el bolsillo, sino que reduce la autonomía de las mujeres para salir de círculos de violencia o construir proyectos de vida sólidos.
El "techo de cristal" de los beneficios laborales
Aunque el marco legal vigente iguala sus derechos a los de cualquier otro trabajador, las cifras de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) revelan una exclusión alarmante: apenas el 8% de las trabajadoras accede a EsSalud y solo el 12.9% percibe sus gratificaciones por ley.
La precariedad se extiende al ámbito previsional, donde apenas dos de cada diez se han registrado en la ONP, mientras que el acceso a la CTS es prácticamente inexistente, alcanzando solo al 1.5% del sector."
A esto se suma un componente social alarmante: más de un tercio de las trabajadoras ha sufrido discriminación o maltrato. "Enfrentan un racismo estructural que afecta principalmente a mujeres indígenas y migrantes", alertó Valencia.
El mito de la "ayuda" vs. la relación laboral
Uno de los mayores obstáculos para la formalización es la percepción social. En muchos hogares peruanos, el trabajo doméstico aún se considera una "ayuda" y no una profesión.
El estudio de la OIT revela que el 71% de los empleadores cree que la ley vigente "no les aplica", lo que invisibiliza la responsabilidad legal de formalizar a sus trabajadoras.
Para revertir esta situación, la campaña “Ella cuida tu hogar, tú cuidas sus derechos” busca concientizar a los empleadores sobre la importancia de la firma de contratos y el cumplimiento de aportes.
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