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¿El fin de la Beca Bicentenario?: ellos son los jóvenes que el Estado hoy abandona

La decisión de Pronabec de suspender indefinidamente Beca Generación del Bicentenario toma por sorpresa a cientos de jóvenes que ya habían sido aceptados en las universidades más importantes del mundo para cursar posgrados. ¿Quiénes son y qué les depara el futuro?

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BCA GENERACION BICENTENARIO
A LA DERIVA. Algunas historias conmovedoras de jóvenes como Víctor Huayapa (izq.), Ariana Figueroa (cent.) y Francisco Meléndez (der.). FOTOS: Luis Julián/Perú21
Fecha actualización:
29/04/2026 - 15:33
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Nattaly López guarda en su laptop unas 30 versiones de la carta de motivación que envió en su postulación a la London School of Economics (LSE).

Desde siempre quiso descubrir —a través de la investigación— todo lo relacionado con la educación superior, la juventud peruana: los mismos temas que hoy la atraviesan. Hace pocas semanas recibió una carta que muchos quisieran: la London School of Economics la aceptó en su programa de maestría.

Durante dos años, Nattaly consultó con amigos que ya habían hecho maestrías afuera, trazó una lista de universidades, tomó clases de inglés, contrató a traductores certificados —porque las universidades no aceptan cualquier traducción—, rindió el IELTS y, aunque le hubiese gustado postular a más universidades, por razones económicas solo pudo aplicar a cuatro programas de los que le recomendaron sus amigos. Dos universidades la aceptaron: la UCL y la LSE.

El programa que la espera en Londres cuesta 30,000 libras. El costo de vida para un estudiante —sin lujos, sino para vivir tranquila— ronda entre 1,500 y 2,000 libras mensuales. En total, aproximadamente 60,000 o 70,000 dólares para un año. Una cifra que Nattaly, hija de una familia de Ayacucho que pagó su pregrado con préstamos, no tiene.

Cuando se enteró de que la beca Generación del Bicentenario, ofrecida por Pronabec durante 12 años ininterrumpidos, no abriría convocatoria este año, sintió lo que describe como pena y frustración. No solo por ella: también por los más de 300 jóvenes que consiguieron su carta de aceptación a las universidades más reconocidas del mundo, como lo exigen los requisitos de la beca, después de años de preparación y sacrificio.

 

COMO UN SUEÑO

Un grito de felicidad se escuchó en el Departamento de Economía de la PUCP. Era Ariana Figueroa enterándose de que había sido aceptada en la Universidad de Oxford.

“Hace años empecé a buscar quiénes eran los autores de mis lecturas de la universidad y dónde enseñaban. Encontré a Sabina Alkire, creadora del índice de pobreza multidimensional, y a Amir Lebdioui, especialista en desarrollo ambiental e integración regional. Los dos estaban en Oxford. Yo quiero estudiar con ellos”, se dijo.

Tras enterarse de su ingreso al programa de maestría, la alegría le duró un día. Al siguiente se preguntó cómo iba a pagarlo. Su maestría cuesta 33,000 libras por año, durante dos años seguidos. El costo de vida en Inglaterra suma entre 1,200 y 1,300 libras mensuales. En total, alrededor de 150,000 dólares. “Sin duda alguna, es un sueño imposible sin el apoyo del Estado”, asegura a Perú21.

Por eso, la Beca Generación del Bicentenario era su opción. Y su perfil dice mucho de su preparación: dos papers académicos publicados, además de un libro completo y un capítulo en otro. Representó al Perú en APEC 2024 en Lima y en una conferencia sobre medioambiente en Jeju, Corea del Sur. Ganó un premio en la Conferencia Global de Desarrollo, donde presentó una propuesta de transformación digital y seguridad alimentaria. Todo eso construido en paralelo durante tres o cuatro años mientras estudiaba, trabajaba y daba clases.

Por su lado, echado en su cama a la 1:30 de la madrugada, Víctor Huayapa escuchó una notificación en su celular. “Olvidé silenciarlo para dormir”, pensó.

Un correo llegaba para cambiarlo todo. Con 25 años había sido aceptado en la maestría de Ingeniería Eléctrica y Computacional de la Universidad de Michigan, una de las más prestigiosas del mundo en tecnología.

Era solo la primera meta de un proceso que comenzó hace tres años. Cuando escuchó por primera vez sobre la Beca Generación del Bicentenario en 2023, sabía que le faltaba aprender bien inglés, experiencia laboral certificada, publicar artículos académicos. Completó de a pocos cada requisito, uno por uno, con la disciplina silenciosa de alguien que encuentra en la educación su forma de salir adelante.

A Víctor le interesa la automatización, la inteligencia artificial, la robótica. Le interesa porque cree que esas son las herramientas que podrían cerrar la brecha entre el Perú y los países más desarrollados. La minería, la manufactura, la educación: sectores con carencias visibles, dice, en los que un ingeniero con formación de ese nivel podría marcar una diferencia real.

Lo escribió en su personal statement, ese documento en el que uno explica por qué quiere estudiar lo que quiere estudiar. 

El programa al que fue aceptado cuesta 95,000 dólares. Alojamiento, pasajes y manutención son otro presupuesto aparte. Una suma que Víctor no puede cubrir. Calcula que hay un 80% de probabilidades de que, si no se abre la convocatoria de Pronabec, pierda la carta de aceptación y no viaje.

Otro de los jóvenes con los que conversó Perú21 es Francisco Meléndez. Terminó primero de su promoción, fue reconocido por la NASA y hoy trabaja para que las heladas no destruyan cosechas en Puno.  Francisco es de Trujillo y fue aceptado en las cuatro maestrías a las que postuló, entre ellas la Universidad de Columbia. “Estamos a una decisión política, esta convocatoria todavía se puede sacar”, dijo a este diario. 

Francisco trabajó en el Ministerio de Agricultura monitoreando las heladas, huaycos, deslizamientos e incendios en tiempo real, cruzaba esos datos con información de hectáreas cultivadas y cabezas de ganado, y le entregaba a los gobernadores regionales algo que pocas veces tienen: información para decidir bien a dónde va cada sol de sus recursos.

Eso es lo que quiere seguir haciendo, con mejores herramientas. Por eso eligió Columbia para estudiar gestión de la sostenibilidad: porque cree que el Perú, con todo el patrimonio natural que tiene, está desperdiciando posibilidades que son, dice sin exagerar, prácticamente infinitas.

Su preparación le tomó casi dos años y entre 15.000 y 20.000 soles invertidos en traducciones, exámenes de inglés y cursos de preparación. Su programa en Columbia cuesta 150,000 dólares en total. Para asegurar su vacante mientras esperaba noticias de Pronabec, pagó 3.000 dólares de su bolsillo, un monto que puede perder si la beca no se activa.

El día que se enteró de que no habría convocatoria este año, habló con tres o cuatro jóvenes en su misma situación. Cuenta que algunos lloraban. "Es su esperanza de continuar sacando a su familia de la pobreza", dice. Él ya hizo los cálculos: 150 becas a un promedio de 150.000 dólares cada una suman 76,5 millones de soles al tipo de cambio actual, una cifra que incluso dos congresistas de la Comisión de Presupuesto le confirmaron que puede resolverse con una simple reasignación dentro del propio Ministerio de Educación.

Nattaly, Víctor, Ariana y Francisco son solo 4 historias de las más de trescientas que han quedado truncadas por el cese de esta beca, sin un previo aviso ni comunicación oportuna. Esto pese a que PRONABEC conoce cuáles son los tiempos de postulación de una maestría en universidades top del extranjero y toda la inversión de tiempo y dinero que implica  para jóvenes que no tienen grandes recursos económicos.

*Este diario agradece a los más de diez jóvenes que compartieron sus expriencias para este reportaje.

 

LAS RESPONSABILIDADES

Alexandra Ames, ex directora ejecutiva de PRONABEC, apunta directamente a la postura personal de José Jerí como origen de la crisis. Tras su salida del cargo, identificó que fue el exmandatario quien bloqueó el financiamiento del programa por considerarlo caro y por una objeción de principio: no quería destinar dinero del Estado a universidades privadas. “La lógica no va por ahí, sino en financiar a las personas que necesitan acceder a educación superior de calidad”, dijo a Perú21.

Sobre el argumento oficial de que no hay presupuesto, Ames es tajante: “Es totalmente falso”. Dice que la Beca Generación Bicentenario estaba incluida en la programación multianual del MEF con financiamiento garantizado para el 2026 e incluso los años siguientes, y el Congreso lo ratificó en la ley de presupuesto del año pasado. Para la exfuncionaria, la única explicación posible es que alguien esté intentando redirigir esos fondos a otro destino. Lo que la gestión actual llama “reingeniería”, agrega, tampoco es lo que parece: no es un proceso de eficiencia sino, en sus propias palabras, “un facilismo de quitar presupuesto y perjudicar a una población.”

Ames también desmiente los mitos más usados para cuestionar el programa. El primero: que los becarios no regresan. Desde hace años, todos firman un compromiso de retorno; quienes no vuelven en dos años están obligados a devolver la totalidad del dinero recibido. El segundo: que tienen mal rendimiento. “La tasa de deserción de PRONABEC es menor al 1%, frente a un promedio nacional de entre 13 y 15% en educación superior. Realmente sería muy triste que después de 12 años de continuidad de este programa, el Estado continúe con esa posición de no querer invertir en los jóvenes más talentosos del Perú”, aseveró en conversación con este diario.

 

PRONABEC RESPONDE

“Un gran número de becarios terminan su especialización y se quedan en el extranjero”

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enrique chon yamasato

Enrique Chon Yamasato, hoy director ejecutivo del Pronabec, respondió en exclusiva a Perú21 sobre el cese de la beca Generación Bicentenario.

 

¿Por qué no se comunicó con anticipación que la Beca Generación Bicentenario no se iba a ofrecer este año?

Asumimos la gestión a fines de marzo, marcado por decisiones anteriores que generaron expectativas sin contar con el sustento presupuestal. Con grandes esfuerzos, ya el Minedu nos ha transferido parte de su propio presupuesto para poder sacar a concurso las 5,184 becas de Beca 18.

Somos conscientes de que los jóvenes aspirantes a BGB preparan sus postulaciones con anticipación y, por ello, buscamos corregir errores para garantizar que el programa ofrezca becas estables y sostenibles.

Un tema adicional se sustenta en los compromisos que deben asumir los becarios de BGB al finalizar sus posgrados o doctorados, situación que a la fecha no se ha cumplido y, por ende, la inversión del Perú en ellos no ha retornado en beneficio de los intereses de desarrollo socioeconómico del país. Es decir, hay un importante número de becarios que terminan su formación de especialización y se quedan en el extranjero.

 

¿En qué consiste el proceso de reingeniería del otorgamiento de becas del Pronabec? ¿Cuánto tiempo durará?

No se trata solo de corregir errores del pasado, sino de construir un sistema moderno, competitivo y alineado con las demandas del siglo XXI.

Esta reingeniería se sostiene en 1: Meritocracia como principio innegociable. 2: Se priorizarán carreras vinculadas a la demanda ocupacional de los sectores productivos. 3: Objetivo con base en el desarrollo personal y desarrollo país, y 4: Sostenibilidad y responsabilidad.

 

¿Se ha evaluado la transferencia de dinero dentro del presupuesto del Minedu para darle continuidad este año al ofrecimiento de las BGB?

En atención a la Ley de Presupuesto 2026, el Minedu, a través del Pronabec, ha priorizado garantizar la continuidad y culminación de los actuales becarios. No se ha programado una nueva convocatoria de esta beca, en línea con un uso responsable y sostenible de los recursos públicos.

 

Los jóvenes que vieron una predictibilidad en el otorgamiento de las becas, considerando los años anteriores, aseguran que se les dio una falsa expectativa por parte de Pronabec.

Nosotros nunca hemos mentido ni hemos realizado ofrecimientos que no podamos cumplir. Nuestra política se basa en transparentar los procesos, dar continuidad, sostenibilidad y respaldo presupuestal.

 

¿Existe algún compromiso institucional de retomar la convocatoria para el próximo año? ¿O la reingeniería podría implicar que el programa cambie de formato y/o condiciones?

Respecto de la Beca Generación del Bicentenario, destinada a financiar estudios de posgrado en universidades de prestigio internacional, forma parte de este proceso de reingeniería, priorizando que la inversión estatal contribuya directamente al desarrollo del país.  

 

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