Durante su jornada se acercó demasiado al filo del precipicio. El peso de su cuerpo le ganó y cayó al vacío. “Mientras caía pensaba que era final, que no iba a salir librado de esta. Recuerdo que gritaba. Escuchaba el eco de mi voz. Tropecé con muchas piedras, hasta que terminé al final del abismo. Perdí el conocimiento por algunos minutos. Luego sentí dolor en todo mi cuerpo”, contó el sobreviviente.