El equipo necesitaba recuperar las buenas sensaciones y al salir a la cancha, nos dieron un mensaje contundente. La foto de rigor se la tomaron los 22 del plantel. ‘Estamos más unidos que nunca’, se leía entre líneas. Después, había que jugar y vaya si lo hicieron. Porque el Perú de Bahía fue un equipo en todas las letras. Solidario, agresivo, valiente. Jugó cada pelota como si fuera la última, defendió con sentido de urgencia ante un ataque muy fuerte. Gran nivel de la defensa. Enorme Zambrano, muy bien Abram, sólido Advíncula y volvió, al fin, el mejor Trauco.