La situación no podría ser más difícil. Es indeseable. Ya sabemos que somos un país precario, con infraestructura menesterosa y sin capacidad de acción que con cada cuarentena se vuelve más pobre y con más gente desempleada, pero qué esperan que haga el gobierno. ¿Dejar morir a la gente para no perder algunos puntos de PBI? Sí, es una situación terrible, pero vestirse de general sabiondo luego de la batalla no ayuda, menos si no tienen idea de lo que hablan o lo hacen para defender su caso individual. La crítica destructiva estorba. Necesitamos dar paso a la solidaridad, empatía y espíritu de comunidad.