Cifras, sin duda, preocupantes. Según el documento, el tema envuelve una disyuntiva. Por un lado, está la vida prenatal que se protege desde la concepción, pero también está la protección de los derechos de las mujeres, quienes al ser víctimas de una violación ven mermados sus derechos a la integridad física y psicológica. Pero no es todo, pues si quedan embarazadas, se verán obligadas a llevar una gestación traumática no deseada. Ante este escenario, los congresistas, autores de esta propuesta, afirman que deben primar los derechos de la mujer.