-El año comienza bien con esta noticia de que Vela & Pérez van a dejar pronto de ser los temidos zares del Ministerio Público. De verdad, esto es lo mejor que le puede pasar al alicaído y dividido MP, pues estos caballeros han sido cruciales en desprestigiarlo con tanta politiquería con base en hipotecarse a Gorriti, la caviarada y los ‘antis’; acuerdos entreguistas con los brasileños; prepotentes persecuciones implacables basadas en delitos inventados; declaraciones soberbias y una lentísima ineptitud para iniciar procesos bien hechos (¡a Pérez le devolvieron 19 veces el caso Cocteles!). Dada su pésima actuación, su excéntrica personalidad y su poca solvencia profesional, me imagino que especialmente a Pérez lo destinarán a algún puesto oscuro en alguna provincia remota, porque no merece ser regresado ni a su anterior cargo en Moquegua. Lo más probable es que ambos finalmente renuncien y terminen trabajando en algún estudio caviar o rojimio, tipo José Ugaz o Arbizu & Gamarra, y enseñando en la PUCP y/o la Ruiz de Montoya. O tal vez su maestro y guía Gorriti los acoja en su paraíso caviar del IDL y los declare “héroes” como él.
-Una pena este reciente deceso del congresista Carlos Anderson, que era de lo mejorcito del Congreso sobre la base de sentido común, moderación y conocimientos de economía (más bien me pregunto cuánto de haber trabajado en un sitio tan frustrante repotenció su enfermedad…). Me acuerdo haber coincidido en un partido de fútbol con él y haberle escuchado su anhelo de ser presidente del Perú (cosa que no entiendo. A mí me traen la banda presidencial y, como el personaje republicano Justo Figuerola, la tiró por el balcón para que la coja quien desee semejante tortura…). Dada las cosas, posiblemente esta elección hubiera podido ser su mejor opción de haberle acompañado la salud y algún partido sensato. Y no lo hubiera hecho mal. ¿Quién sabe si la hubiera chuntado en este “país” donde cada elección es una rifa?