Ser subcampeones representa un orgullo pero, además, una obligación. Tenemos que estar a la altura del logro. Vienen amistosos duros (otra vez Brasil, Ecuador y Uruguay dos veces) y luego, las durísimas Eliminatorias. Solo el sostener el concepto del nosotros por encima del yo logrará que una selección con menos jerarquía individual sea capaz de clasificar a Qatar porque, mientras más fuerte y unido esté el colectivo, más cerca estará el triunfo sostenido. Arriba, Perú, y gracias, muchachos, fue inolvidable.