Chile, primer productor mundial de litio, ha optado por un camino distinto, tratando de maximizar la captura pública de recursos vía impuestos más altos y el mayor protagonismo de Codelco, la empresa estatal. Ello contrasta con lo que viene ocurriendo en Argentina, donde las autoridades provinciales han adoptado políticas promotoras que, en los últimos tres años, les ha valido compromisos de inversión por casi US$40 mil millones, y cerca de 40 proyectos en cartera.