Cuando Pizarro llegó a Lima, introdujo un nuevo medio de transporte que revolucionó la movilidad en el territorio: el caballo. Ahora tenemos coches de combustión interna, pero el ritmo del transporte no parece haber cambiado mucho desde entonces. Actualmente, nos demora, en promedio, casi media hora recorrer 10 km en la ciudad, poco menos de lo que le tomaba al conquistador andar la misma distancia al galope en su corcel hace medio milenio.