De un tiempo a esta parte, lideramos el ranking regional de victimización. Solo durante el primer semestre de 2022, el 23% de la población adulta en zonas urbanas reportó haber sufrido algún hecho delictivo, y más del 80% de la ciudadanía (90% en Lima) teme ser víctima de actos criminales en los próximos meses. A ello hay que añadir el crecimiento exponencial del sicariato y la extorsión, cuyos tentáculos alcanzan ámbitos cada vez más amplios de la vida productiva del país.