No menos importante, el país enfrenta presiones inflacionarias y problemas con la balanza de pagos y las cuentas fiscales. La economía ecuatoriana tendrá un crecimiento exiguo este año, impactada por la inestabilidad política y la perdida de confianza de los inversionistas. La renegociación de la deuda con China ($18 mil millones), acumulada durante el gobierno de Correa, y la suscripción de un acuerdo comercial con ese país podrían aliviar en algo la situación.