La función más importante de los parlamentarios es representar. Las demás funciones se derivan de esta. Pedro Planas decía que se legisla y se ejerce control político porque se representa. La reforma aprobada ha delegado a la ley la determinación de las circunscripciones por las que se elegirán a los futuros representantes. Para el caso del Senado, establece que “…por lo menos, se elija a un representante por cada circunscripción electoral, mientras que los restantes son elegidos por distrito único electoral nacional”. Para diputados no señala criterio. Esta es una de las tareas pendientes más importantes para concretar el diseño de la bicameralidad. Una de las ventajas del sistema bicameral en términos de representación es lograr criterios diferenciados en las circunscripciones, de tal forma que no se reproduzca la misma regla en ambas cámaras. El Senado suele elegirse con un criterio territorial, la Cámara de Diputados con uno poblacional (número de electores).