La bandera roja y blanca que heredamos desde los albores de la República en 1821 con San Martín sufrió en Tacna una interrupción de ondear al viento cuando el 26 de mayo de 1880 se perdió en la Batalla del Alto de la Alianza, más propiamente la Batalla de Tacna, contra el invasor chileno, lo que fue el comienzo del fin de Tacna bajo la heredad peruana que a los pocos días cumplió hasta quemar el último cartucho en la Epopeya del Morro, en Arica, el 7 de junio de 1880, a sabiendas de que Bolognesi y un puñado de valientes morirían y se cubrirían de gloria en defensa de la patria y su bandera bicolor.