1. Flexibilidad: a falta de un contrato fijo, el flujo de ingresos –y, por tanto, la capacidad de ahorro– de los trabajadores informales puede variar mes a mes, por lo que no es factible asumir un compromiso fijo de aporte mensual. Por ello, se deben crear alternativas para que cualquiera que tenga disponibilidad de liquidez en un determinado mes, semana o día pueda realizar un aporte puntual para su jubilación, sin que ello genere compromisos de largo plazo.