En el extremo opuesto están los hogares en situación de pobreza, cuyos menores, en el mejor de los casos, siguieron a duras penas el Aprendo en Casa vía televisión o radio, y en el peor de los casos, dejaron totalmente la escuela. Aunque resulta complejo tener una cifra exacta, se calcula que unos 200,000 menores dejaron totalmente las clases como consecuencia de la pandemia. Esto se ha traducido en un notable incremento en el número de trabajadores de entre 14 y 18 años en el ámbito rural, que se elevó de 388,000 a inicios de 2020 a 485,000 a inicios de 2021, según estimaciones del INEI.